La implementación de la IA en la educación debe ser cuidadosamente considerada para proteger el bienestar emocional de los niños, afirma la Unesco.
La Unesco, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, ha urgido a los Estados miembros a establecer regulaciones para el uso de la inteligencia artificial (IA) en entornos educativos. Argumenta que reemplazar a los profesores con programas de este tipo puede tener un impacto en el bienestar emocional de los niños y hacerlos más susceptibles a la manipulación.
Audrey Azoulay, Directora General de la Unesco, enfatiza que, aunque la IA posee un potencial increíble para el desarrollo humano, también puede conllevar riesgos. Azoulay sostiene que esta herramienta no debería integrarse en la educación sin el compromiso del público y sin regulaciones gubernamentales sólidas.
La Unesco señala que las autoridades públicas no están debidamente preparadas para abordar los dilemas éticos que surgen al introducir programas de IA en entornos educativos. Reemplazar a los profesores con estos programas podría impactar negativamente en el bienestar emocional de los niños y hacerlos más susceptibles a la manipulación.
Desde finales de 2022, se ha registrado una proliferación de programas de IA accesibles al público en general. Este crecimiento ha generado preocupaciones sobre posibles formas de plagio o trampas en instituciones educativas.
La Unesco sugiere que las herramientas de inteligencia artificial tienen el potencial de asistir a niños con necesidades educativas específicas, siempre y cuando los maestros, usuarios e investigadores participen en su diseño y que los gobiernos establezcan regulaciones para su uso.