Innovación ambiental: Árboles líquidos que absorben CO2 llegan a Argentina

  • Categoría de la entrada:Ciencia / Divulgación
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

Tecnología serbia desafía la contaminación en grandes ciudades argentinas con dispositivos capaces de purificar el aire como veinte árboles naturales, marcando un hito en la lucha contra la polución urbana.

La creciente problemática de la contaminación atmosférica en las urbes argentinas encuentra una nueva respuesta tecnológica proveniente de Serbia: los árboles líquidos. Estos innovadores dispositivos, desarrollados por el Instituto de Investigación Multidisciplinar de la Universidad de Belgrado, encapsulan un biosistema líquido capaz de emular las funciones de los árboles naturales en tan solo una fracción de su espacio.

Instalados en puntos estratégicos de Buenos Aires y Santa Fe, estos equipos representan una esperanza para contrarrestar la devastadora huella de la polución en el ambiente urbano. Con la capacidad de purificar el aire en la misma medida que veinte árboles reales, los árboles líquidos se presentan como una solución biotecnológica eficiente para mitigar los efectos nocivos del dióxido de carbono en áreas densamente pobladas y carentes de espacios verdes.

El primer paso hacia la implementación de esta tecnología en Argentina fue marcado por el proyecto financiado por el FONTAR, que permitió la instalación del primer «árbol inteligente» en una estación de servicio en Capitán Bermúdez, Santa Fe. Esta estructura modular, alimentada por energía solar y compuesta por musgos, es capaz de procesar la misma cantidad de dióxido de carbono que 234 árboles naturales, según Cristian Echeverría, titular de Grupo CAE.

En la Ciudad de Buenos Aires, especialistas del CONICET en colaboración con Y-TEC han puesto en funcionamiento un dispositivo inspirado en el proyecto serbio Liquid 3. Este módulo de fotobiorreactores con microalgas aprovecha el dióxido de carbono y el aire para generar oxígeno y biomasa, contribuyendo así a la purificación del ambiente urbano.

Sin embargo, la viabilidad a largo plazo de estos árboles líquidos dependerá del adecuado mantenimiento de los estanques de microalgas, cuya agua debe ser reemplazada periódicamente. El tiempo dirá si esta innovadora tecnología logra cumplir las expectativas en cuanto a la reducción de la contaminación atmosférica en las ciudades argentinas.