Neuquén enfrenta un aumento alarmante en la violencia contra las mujeres, según un reciente informe municipal.
La violencia de género en Neuquén no solo persiste, sino que ha mostrado un alarmante aumento, especialmente en lo que respecta a la violencia psicológica. Así lo reveló Alejandra Oehrens, subsecretaria del área municipal, al presentar los datos del último cuatrimestre, que evidencian un incremento del 37% al 88% en reportes de violencia psicológica. Este aumento se atribuye a una mayor conciencia y reconocimiento de los signos de violencia gracias a herramientas como el violentómetro y las capacitaciones en género implementadas en los barrios.
El informe también destaca un preocupante incremento en las adicciones entre los agresores, con un 40% de ellos presentando problemas de alcoholismo y drogadicción, lo que complica aún más la situación. Además, el programa Acompañar, que brinda apoyo económico y capacitación a las mujeres víctimas de violencia, sufre recortes significativos, reduciendo la duración de la ayuda de seis a tres meses y disminuyendo el monto del subsidio.
La subsecretaria criticó las recientes declaraciones del ministro de Seguridad, Cúneo Libarona, quien propuso que las mujeres deben presentar una denuncia para acceder al programa Acompañar, una medida que, según Oehrens, podría poner en riesgo la vida de las mujeres al alertar a los agresores sobre las denuncias. La lentitud de la justicia también fue un punto de crítica, con un proyecto de ley para acelerar la intervención judicial aún estancado en la legislatura neuquina desde hace casi cuatro años.
Oehrens confirmó que debido a la ineficiencia judicial, prácticamente el 100% de las mujeres afectadas deben abandonar sus hogares para garantizar su seguridad. También señaló que Valentina Sur lidera las estadísticas de la ciudad en consumo de sustancias y violencia de género, destacando la necesidad de una respuesta más coordinada entre las diversas instituciones.
Este escenario en Neuquén es un llamado urgente a la acción para fortalecer las políticas de protección a las mujeres y mejorar la respuesta institucional a la violencia de género, garantizando que las medidas de seguridad y apoyo no solo sean efectivas, sino también inmediatas.