En un diálogo telefónico, Fernando Casullo explora la música italiana, el punk comunista alemán y las complejidades simbólicas de figuras como Giorgia Meloni y Javier Milei, conectando su impacto en la política actual con la narrativa del G20.
El periodista y analista Fernando Casullo, en su columna de academicismo popular, ofreció una mirada única en una conversación que transitó por caminos inesperados: desde la música punk italiana y alemana, hasta las implicancias simbólicas del G20 y las figuras de Giorgia Meloni y Javier Milei. Casullo comenzó evocando musicales clásicos, destacando a la banda italiana Banda Bassotti como representante de una “guerrilla musical” de los años 90, vinculada a movimientos contestatarios globales. Este guiño musical sirvió como preámbulo para analizar la relación entre la estética neofascista y la comunicación política contemporánea.