En 2024, los eventos climáticos extremos causaron más muertes que enfermedades oncológicas en países del hemisferio sur, según un informe científico internacional.
Mientras el mundo se distrae con guerras, algoritmos y campañas electorales, el planeta sigue ardiendo, y ahora literalmente está matando. Según el último informe del International Climate Health Observatory, en regiones de Asia, África y América Latina, las muertes por causas asociadas al cambio climático —olas de calor, incendios, inundaciones, enfermedades respiratorias— ya superan a las registradas por ciertos tipos de cáncer.
El estudio, presentado esta semana en Berlín, señala que el calentamiento global dejó un saldo de más de 9 millones de muertes prematuras durante 2024, producto de eventos extremos y de la exposición sostenida a contaminantes derivados del uso intensivo de combustibles fósiles. Un dato alarmante: el 80% de esas muertes ocurrieron en países del sur global.
En India, por ejemplo, una ola de calor sin precedentes mató a más de 40.000 personas entre abril y junio. En Brasil, las lluvias torrenciales provocaron la evacuación de 1,2 millones de personas y la pérdida total de cultivos esenciales, lo que generó un aumento del 300% en enfermedades gastrointestinales infantiles.
El informe también alerta sobre el impacto silencioso del colapso climático: los trastornos de salud mental en jóvenes que crecen con ansiedad ecológica crónica. La Organización Mundial de la Salud ya lo reconoce como un “factor emergente de riesgo” en la infancia y la adolescencia.
A pesar de la gravedad, los gobiernos del G20 siguen subsidiando con miles de millones de dólares las industrias responsables del desastre. Mientras tanto, las voces de comunidades indígenas, científicos, y activistas, son sistemáticamente ignoradas en las cumbres internacionales.
La advertencia es clara: si no se reducen drásticamente las emisiones antes de 2030, el número de muertes por causas climáticas podría duplicarse. La urgencia no es una consigna de campaña: es una cuestión de supervivencia.