La arqueóloga Heidi Hammond, nacida en Esquel, formó parte del equipo internacional que realizó uno de los descubrimientos paleontológicos más importantes de los últimos años en Europa: el hallazgo de dos esqueletos completos de rinoceronte de unos 200.000 años de antigüedad en una cueva de Cataluña. El hallazgo aporta nueva información sobre la fauna y los grupos neandertales que habitaron la región durante el Paleolítico medio.
El descubrimiento se produjo en la Cova de les Teixoneres, ubicada en la localidad catalana de Moià, donde investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del instituto IPHES-CERCA desarrollan excavaciones arqueológicas desde hace más de dos décadas.
Los restos corresponden a dos ejemplares de Stephanorhinus hemitoechus, conocido como rinoceronte estepario, y presentan un estado de conservación excepcional. Según los especialistas, son los únicos esqueletos completos de esta especie encontrados en la península ibérica y apenas existen otros tres registros similares en toda Europa.
Heidi Hammond y el investigador Leandro Zilio, ambos vinculados al CONICET, son los únicos científicos argentinos que integran este proyecto internacional, dedicado a reconstruir la vida de los neandertales y la fauna que habitó la región hace cientos de miles de años.
Durante la campaña de excavación, el equipo también recuperó restos de un caballo, un uro y al menos tres osos, además de herramientas de piedra y una punta elaborada en hueso. Ahora los investigadores intentan determinar si los rinocerontes fueron cazados por grupos neandertales o si sus restos llegaron a la cueva por la acción de grandes carnívoros.
Los científicos consideran que el hallazgo permitirá comprender mejor la evolución de los ecosistemas europeos y los cambios climáticos ocurridos hace unos 200.000 años, además de aportar nuevas evidencias sobre la relación entre los neandertales y la megafauna que habitaba el continente en ese período.