Chos Malal y Villa La Angostura reunieron a casi 70 jóvenes y cerca de 40 prototipos en nuevas instancias de la Liga de Robótica Neuquina. El recorrido continuará en Plaza Huincul y tendrá su cierre provincial el 31 de octubre en el estadio Ruca Che.
La robótica neuquina continúa creciendo y, esta vez, lo hace lejos de los grandes centros urbanos. Chos Malal y Villa La Angostura fueron escenario de nuevas instancias regionales de la Liga de Robótica Neuquina, una propuesta que busca acercar la ciencia, la programación y la tecnología a distintas localidades de la provincia.
La primera jornada se realizó a fines de agosto en Chos Malal, donde participaron más de 35 chicos y chicas que trabajaron en el diseño, la calibración y la programación de 16 prototipos. La actividad se desarrolló junto con la Escuela de Robótica Municipal, que funciona como uno de los nodos de la red tecnológica provincial.
En Villa La Angostura, la propuesta llegó a los Lagos del Sur con una nueva competencia regional. Allí participaron 30 jóvenes y 21 robots, que se enfrentaron en distintas disciplinas como sumo, mini sumo y fútbol robótico. La actividad contó además con la participación de integrantes del Club de Robótica de la Universidad Tecnológica Nacional de Plaza Huincul.
Más allá de la competencia, estos encuentros buscan generar espacios donde los jóvenes puedan aprender haciendo. Construir un robot implica programar, probar, equivocarse, modificar y volver a intentar. En ese proceso aparecen conocimientos técnicos, pero también herramientas como el trabajo en equipo, la creatividad y la resolución de problemas.
La iniciativa es impulsada por la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo a través de la Red Neuquina de Robótica e Innovación. El objetivo es que las oportunidades vinculadas con la tecnología no queden concentradas únicamente en la capital provincial y puedan desarrollarse también en localidades del interior.
La experiencia de Chos Malal y Villa La Angostura muestra justamente esa expansión territorial. Las escuelas de robótica, los FabLab, los clubes de ciencia y otros espacios locales funcionan como puntos de encuentro para que estudiantes y docentes puedan construir proyectos y acercarse a disciplinas que tendrán un peso cada vez mayor en el mundo educativo y laboral.
El calendario todavía tiene una parada más antes de la gran definición. A mediados de octubre, Plaza Huincul será sede de la última instancia regional de la Liga, con la participación de equipos de la Comarca Petrolera. Será la última oportunidad para que los representantes de las distintas zonas de la provincia completen el recorrido hacia la final.
Todo ese camino desembocará el 31 de octubre en el estadio Ruca Che de la ciudad de Neuquén. Allí se realizará la gran final provincial, que reunirá a clubes, escuelas y nodos de diferentes puntos del territorio neuquino en una jornada dedicada a la innovación y al trabajo en equipo.
La Liga también plantea una mirada sobre el futuro. La robótica permite que niños y jóvenes entren en contacto con programación, electrónica y pensamiento científico desde edades tempranas, mientras desarrollan proyectos propios. La propuesta contempla participantes desde los 7 años y equipos provenientes de instituciones educativas, clubes de ciencia, talleres municipales y organizaciones sociales.
Neuquén busca así construir una red tecnológica que no dependa solamente de unos pocos espacios especializados. Entre montañas, ciudades petroleras y pequeñas localidades, los robots empiezan a convertirse en una herramienta para aprender, competir y también imaginar qué lugar puede ocupar la provincia en el desarrollo tecnológico de los próximos años.
El próximo destino será Plaza Huincul y, después, el Ruca Che. Para entonces, los prototipos que hoy se prueban y corrigen en distintos puntos de Neuquén llegarán a la gran final con una historia detrás: la de una comunidad tecnológica que crece desde el territorio y que encuentra en la robótica una forma concreta de acercar el futuro al presente.