Comunidades culturales diversas, desde Swifties hasta Otakus, se unen para expresar su rechazo al candidato Javier Milei, denunciando la amenaza que representa para la diversidad y las subjetividades.
En la antesala del balotaje de las elecciones 2023, diversas comunidades culturales, que van desde Swifties y Otakus hasta seguidores de Star Trek, expresaron su rechazo unificado hacia el candidato presidencial Javier Milei. Bajo el lema «No a Milei», estas comunidades, aparentemente heterogéneas, convergen en un mensaje claro: el peligro que representa la propuesta liberal para las subjetividades diversas de la sociedad.
Las elecciones de este año han provocado debates fundamentales sobre modelos de vida en Argentina, abarcando temas como educación, salud, exportaciones, crianza, obra pública, salarios y salud mental. En este contexto, el balotaje entre Sergio Massa y Javier Milei se ha convertido en una elección crucial, generando posturas polarizadas y debates intensos.
Lo que ha llamado la atención es la unión de comunidades culturales en las redes sociales, cada una contribuyendo con su voz y perspectiva única en un rechazo unificado contra Milei. Desde Swifties, seguidores de Taylor Swift, hasta rolingas, fans de Star Trek, Otakus, y más, han difundido comunicados para expresar su preocupación por el impacto que la ideología de Milei podría tener en la diversidad y en la sociedad en general.
Este rechazo colectivo se fundamenta en el análisis del liberalismo propuesto por Milei, que es considerado anarcocapitalista, una corriente que aboga por la eliminación del Estado. Para estas comunidades, esto representa una amenaza a las subjetividades y a la riqueza de la diversidad en la sociedad. El liberalismo propuesto por Milei es visto como deshumanizante, reduciendo a las personas a meros productores y consumidores, sin considerar deseos, placeres, dolores o emociones.
Este rechazo también se extiende a discursos que reivindican la dictadura, generando inquietud y miedo en segmentos de la población. En este sentido, se destaca la proliferación de un discurso de afirmación del terrorismo de Estado, recordando momentos oscuros de la historia argentina.
Diversas comunidades, como Swifties y Otakus, han aprovechado su alcance en las redes sociales para difundir mensajes claros contra Milei. Consideran que la necesidad de expresar su posición política va más allá del mensaje de los dirigentes, convirtiéndose en un deber de los colectivos hacer llegar ese mensaje a sus seguidores.
El rechazo se manifiesta también en movimientos concretos, como la creación de comunidades en redes sociales, pintadas, volanteos en recitales, y hasta la producción de material gráfico, como stickers. En estos esfuerzos, se destacan comunidades como los rolingas y los trekkies, cada una aportando desde su perspectiva única a la resistencia contra las propuestas de Milei.
En resumen, esta amplia coalición cultural demuestra que el peligro que perciben en Milei va más allá de las diferencias superficiales entre comunidades; es una amenaza a la diversidad y a las subjetividades que componen el tejido social argentino. Las voces de Swifties, Otakus, Trekkies y muchos más se alzan juntas en un rechazo unificado, resaltando que la utopía libertaria de Milei es, para ellos, la pesadilla que amenaza su forma de vida y su identidad cultural.