La comunidad mapuche Puel y el gobierno provincial impulsan un programa integral de capacitación para trabajadores del Parque de Nieve Batea Mahuida. La iniciativa busca fortalecer servicios, hospitalidad y seguridad de cara a la temporada invernal 2026.
En Batea Mahuida el invierno ya empezó a prepararse mucho antes de la llegada de la nieve.
Pero esta vez el foco no está solamente en los medios de elevación, las pistas o el turismo estacional.
También en las personas que sostienen el funcionamiento cotidiano de uno de los centros de nieve más emblemáticos de Neuquén.
La comunidad mapuche Puel y el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales pusieron en marcha un programa integral de formación destinado al personal del Parque de Nieve Batea Mahuida, ubicado cerca de Villa Pehuenia.
Las capacitaciones incluyen atención al visitante, hospitalidad, manipulación segura de alimentos y herramientas vinculadas a la calidad turística.
La idea es fortalecer la experiencia de quienes llegan al parque durante la temporada invernal, pero también consolidar empleo local y profesionalizar servicios turísticos en una región donde el turismo crece año tras año.
Batea Mahuida ocupa un lugar bastante singular dentro del mapa turístico patagónico.
No solamente por el paisaje de lagos, araucarias y nieve.
También porque funciona bajo gestión de la comunidad mapuche Puel, algo poco frecuente en centros de esquí de la región.
Ese modelo convirtió al parque en una experiencia distinta dentro de la oferta neuquina: más cercana, más comunitaria y con fuerte vínculo cultural con el territorio.
La apuesta provincial además aparece en un contexto donde Neuquén busca ampliar y diversificar su actividad turística más allá de los grandes destinos tradicionales.
Durante los últimos meses crecieron programas de formación para senderismo, turismo aventura, atención al visitante y emprendimientos regionales en distintas localidades del interior.
El objetivo es claro.
Construir un turismo más profesional, sostenible y con mayor arraigo territorial.
Y ahí Batea Mahuida aparece como una especie de síntesis bastante neuquina: naturaleza, trabajo local, identidad mapuche y desarrollo regional conviviendo en un mismo proyecto.
En tiempos donde muchas economías regionales dependen de actividades extractivas o atraviesan fuertes dificultades económicas, el turismo empieza a funcionar también como otra forma de pensar el futuro.
Más ligada al paisaje.
Más vinculada a la cultura local.
Y menos desconectada de las comunidades que habitan el territorio.