Las amenazas en escuelas ya dejaron de parecer una broma pesada
El secuestro de un revólver, una navaja y dispositivos electrónicos tras amenazas en cuatro colegios porteños volvió a encender una alarma que crece en silencio. Lo que antes parecía un episodio aislado empieza a convertirse en una señal más profunda sobre el clima que atraviesa a las aulas. La escuela solía ser un lugar previsible. Una rutina. Un espacio donde lo inesperado debía quedar afuera. Pero en los últimos días, en la Ciudad de Buenos Aires, esa frontera empezó a correrse. En cuatro establecimientos educativos distintos,…