El lado oscuro del boom digital: La amenaza medioambiental del progreso tecnológico

En este momento estás viendo El lado oscuro del boom digital: La amenaza medioambiental del progreso tecnológico
  • Categoría de la entrada:Ambiente / Ciudadanías
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura

Un informe de la UNCTAD revela que el crecimiento explosivo de la tecnología digital está ejerciendo una presión alarmante sobre el medio ambiente. Desde la minería de criptomonedas hasta el consumo de agua y energía de los centros de datos, las consecuencias son preocupantes.

El reciente Informe sobre la Economía Digital 2024 de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha desvelado una cara oculta del auge digital: su impacto ambiental devastador. A medida que la inteligencia artificial, la minería de criptomonedas y el comercio electrónico crecen sin cesar, los efectos sobre el medio ambiente se están volviendo críticos.

Rebeca Grynspan, secretaria general de la UNCTAD, destacó que el consumo de energía en la minería de Bitcoin se multiplicó por 34 entre 2015 y 2020, alcanzando los 121 teravatios por hora, una cifra superior al consumo anual de países como Bélgica o Finlandia. Además, los centros de datos globales consumieron 460 teravatios hora en 2022, con una proyección de duplicar esta cifra para 2026. Este desmedido uso de energía está en gran parte alimentado por electricidad rica en carbono.

El informe también subraya el alto consumo de agua por parte de gigantes tecnológicos: Google y Microsoft usaron 21,2 millones y 6,4 millones de metros cúbicos de agua, respectivamente, en 2022. La formación de modelos de inteligencia artificial como ChatGPT-3 ha requerido grandes cantidades de agua limpia, exacerbando las tensiones en las comunidades locales.

Con el comercio electrónico en auge y el número de compradores en línea alcanzando los 2300 millones en 2021, los residuos digitales también han aumentado significativamente. Entre 2010 y 2022, la generación de residuos digitales globales creció un 30%, alcanzando las 10,5 millones de toneladas. La gestión inadecuada de estos residuos plantea graves riesgos de contaminación y deterioro ambiental.

El informe también señala una disparidad en la generación de residuos digitales entre países desarrollados y en desarrollo, con los primeros generando 3,25 kg de residuos por persona frente a menos de 1 kg en países en desarrollo. Este desequilibrio evidencia una distribución desigual de los beneficios de la digitalización y subraya la necesidad urgente de políticas ambientales más estrictas para mitigar el impacto negativo del boom digital.

La UNCTAD hace un llamado a abordar estos desafíos con políticas que promuevan una economía digital más sostenible y equitativa, enfocándose en el uso responsable de los recursos naturales y la gestión adecuada de los residuos generados por la tecnología.