En su columna semanal Fernando Casullo analiza cómo la política argentina se vincula a debates globales, destacando el papel de dos figuras clave: Javier Milei y el Papa Francisco. La confrontación entre globalismo y soberanía nacional resurge en un escenario de crisis diplomáticas y discursos controvertidos.
Fernando Casullo, nos trae una reflexión profunda sobre el impacto de las recientes intervenciones de líderes argentinos en la Asamblea General de la ONU. Este evento, que ha sido testigo de múltiples tensiones globales, ahora enfrenta una nueva dinámica impulsada por dos figuras argentinas: Javier Milei y el Papa Francisco.
Casullo comenta cómo la ONU, que en sus primeros años fue representada como un organismo sacrosanto y global en la cultura popular (recordando incluso series animadas como «La Liga de la Justicia», ha evolucionado para convertirse en un foro de disputas ideológicas más marcadas. Esta vez, según Casullo, lo novedoso no es solo la crítica a la ONU, sino la procedencia de esa crítica: un discurso que proviene desde la derecha, con Milei como protagonista.