El presidente presentó el presupuesto 2025 en el Congreso, priorizando el superávit fiscal y la reducción del gasto público. Las previsiones optimistas incluyen una inflación del 18,3% y un crecimiento económico del 5%, aunque las proyecciones generan escepticismo.
En su columna de Economía, Fernando Schpoliansky habló sobre la presentación del presupuesto 2025, en el que destacó el objetivo de alcanzar un superávit fiscal y reducir el gasto público. El economista Fernando Schpoliansky explicó que, aunque el equilibrio fiscal es un avance, el costo social es alto: jubilados, trabajadores y universidades nacionales serán los principales afectados por el ajuste.
El plan contempla una inflación del 18,3% para 2025, una meta difícil de alcanzar dado el contexto actual de alta inflación, que supera el 4% mensual. Además, se proyecta un crecimiento del PBI del 5%, una cifra que parece optimista considerando la baja capacidad productiva del país y la recesión en varios sectores.
Otro punto clave es el ajuste que se impondrá a las provincias, con una reducción de 60 mil millones de dólares, lo que genera preocupación entre los gobernadores. El presupuesto se centra en cumplir con los acreedores internacionales, dejando de lado inversiones en obras públicas o mejoras en el bienestar social.