La industria del entretenimiento más grande del mundo se encuentra en parálisis debido a la huelga histórica protagonizada por los 160.000 afiliados al sindicato de actores en Hollywood. Esta medida de fuerza se suma a la huelga de los guionistas, lo que ha llevado a la suspensión de rodajes, cancelación de entrevistas y estrenos con alfombra roja. Incluso eventos tan importantes como la Comic-Con, el festival de Venecia y la entrega de los premios Emmy están en riesgo.
Los peores temores de parálisis en la industria del entretenimiento se han vuelto realidad con el inicio de una huelga por tiempo indeterminado de los actores de cine y televisión en Hollywood. El sindicato de actores de Estados Unidos (Screen Actors Guild, SAG) ha convocado a esta medida, que afecta a 160.000 personas y ha provocado el cese inmediato de todas las producciones cinematográficas y televisivas en las que participan los afiliados al sindicato, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. A partir de la medianoche del jueves, los actores también dejarán de participar en cualquier actividad promocional y de prensa.
Los efectos de la huelga se han hecho evidentes de inmediato, como se pudo observar en el estreno mundial de la película «Oppenheimer» en Londres. Los principales actores de la película, entre ellos Matt Damon, Cillian Murphy, Robert Downey Jr., Florence Pugh y Emily Blunt, posaron en la alfombra roja, pero al conocerse la decisión del SAG, abandonaron el evento en solidaridad con sus compañeros de Hollywood. Mientras tanto, los piquetes de los actores ya se han desplegado en lugares estratégicos de la industria.
La actriz Fran Drescher, protagonista de la serie «La niñera», expresó su sorpresa por la forma en que las personas involucradas en la industria los están tratando y denunció la codicia de ciertas organizaciones. Drescher destacó que el modelo de negocios ha sido alterado con la llegada del streaming, el mundo digital y la inteligencia artificial. Enfrentando este momento decisivo, Drescher afirmó que es hora de mantenerse firmes y exigir respeto y reconocimiento por su contribución. Dirigiéndose directamente a la Alliance of Motion Pictures and Television Producers (Amptp), la asociación que representa a los estudios y productoras más poderosas de Hollywood, Drescher instó a compartir la riqueza y a no ser reemplazados por máquinas y grandes empresas que priorizan Wall Street sobre las familias de los actores.
El fracaso de las negociaciones entre el sindicato de actores y la Amptp ha llevado a esta huelga sin precedentes en Hollywood.