En vísperas del Día Internacional contra la Trata de Personas, la Conferencia Episcopal Argentina exige mayor compromiso estatal en la lucha contra este delito.
A solo una semana del Día Internacional de lucha contra la Trata de Personas, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), encabezada por monseñor Oscar Ojea, emitió un contundente comunicado dirigido al Estado argentino, demandando acciones más efectivas contra este delito y la pronta resolución del caso Loan. La Iglesia subrayó la gravedad de la trata de personas, calificándola como una violación de la dignidad y los derechos humanos.
«Con todo el pueblo argentino, manifestamos nuestro dolor y preocupación por la desaparición de Loan y de otros niños, niñas y jóvenes, muchos de ellos sumidos en situaciones de empobrecimiento y vulneración de derechos», expresó el Episcopado. En su comunicado, la CEA exigió al Estado una postura activa en el combate de la trata de personas, incluyendo un diseño, planificación, ejecución, seguimiento y control de políticas públicas preventivas. Además, destacó la necesidad de contar con personal capacitado y con experiencia a nivel nacional, así como un presupuesto adecuado para la prevención, persecución penal y asistencia a las víctimas.
La Iglesia también recordó las palabras del Papa Francisco, quien instó a «abrir los ojos y los oídos, para ver a los que permanecen invisibles y escuchar a los que no tienen voz». En el mismo sentido, hizo un llamado a colocar el combate de este delito en el centro de la agenda política y del debate legislativo, requiriendo el compromiso de todos los poderes del Estado para lograr consensos y actuar en conjunto.
En relación al caso Loan, la jueza federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo, indagará a Amador Méndez, el octavo detenido en la causa, tras llevar a cabo una serie de allanamientos en zonas claves de 9 de julio, incluyendo las inmediaciones de la casa de Abundio Escobar, quien había declarado haber escuchado gritos el 20 de junio.
Paralelamente, el Vaticano anunció el traslado de la Sede Primada de Argentina desde Buenos Aires a Santiago del Estero, elevando la Sede diocesana de esta última al grado y dignidad de Sede Arzobispal. Este cambio, decidido por el Papa Francisco, se fundamenta en la creación de la entonces llamada Diócesis del Tucumán en 1570, con sede en Santiago del Estero. Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva y el obispo monseñor Vicente Bokalic Iglic destacaron que esta decisión busca honrar el origen histórico de la diócesis y promover una perspectiva integradora y federal desde la estructura eclesial.
Los representantes eclesiásticos invitaron a vivir esta decisión con alegría y verdad, reconociendo la importancia de una mirada federal para fortalecer la estructura de la Iglesia en Argentina.