Las altas temperaturas elevan los niveles de ozono en el aire, exacerbando problemas respiratorios y perjudicando la salud pública. Ecologistas demandan acciones inmediatas para mitigar la crisis.
La combinación de la primera ola de calor del verano y la contaminación por ozono está alcanzando niveles alarmantes en el centro y sur de la Península Ibérica. El ozono a nivel del suelo, que se forma cuando los contaminantes de vehículos y fábricas reaccionan con la luz solar, ha superado los umbrales de información y alerta en varias ciudades, incluyendo Barcelona, Madrid y Sevilla. En Puertollano, Ciudad Real, se registraron niveles extremadamente altos de ozono, alcanzando 248 microgramos por metro cúbico, superando el umbral de alerta.
La elevada contaminación por ozono, conocida por sus efectos nocivos en la salud, provoca tos, irritación en la garganta, y empeora enfermedades respiratorias como el asma y la bronquitis. La exposición prolongada puede causar daños pulmonares permanentes. Ante esta crisis, Ecologistas en Acción ha pedido restricciones en el transporte y la industria, incluyendo la limitación del funcionamiento de centrales térmicas y la reducción de emisiones vehiculares, para reducir la gravedad del episodio.
Las autoridades locales han sido criticadas por su respuesta inadecuada, ya que, a pesar de los avisos rutinarios, no han implementado medidas efectivas para proteger a las poblaciones más vulnerables, como niños, ancianos y personas con afecciones respiratorias. La falta de protocolos de actuación específicos para estos episodios de mala calidad del aire ha sido identificada como una grave negligencia que afecta la salud de millones de personas.
Ecologistas instan a las autoridades a adoptar medidas más estrictas para controlar la contaminación y mitigar los efectos adversos del ozono en la salud y el medio ambiente.La combinación de la primera ola de calor del verano y la contaminación por ozono está alcanzando niveles alarmantes en el centro y sur de la Península Ibérica. El ozono a nivel del suelo, que se forma cuando los contaminantes de vehículos y fábricas reaccionan con la luz solar, ha superado los umbrales de información y alerta en varias ciudades, incluyendo Barcelona, Madrid y Sevilla. En Puertollano, Ciudad Real, se registraron niveles extremadamente altos de ozono, alcanzando 248 microgramos por metro cúbico, superando el umbral de alerta.