Sergio «Maravilla» Martínez, a pesar de que su retiro del boxeo parecía definitivo, anunció que el 25 de noviembre competirá por el título mediano de la Organización Internacional de Boxeo (IBO) en Alemania. Su rival será el italiano de origen africano Etinosa Oliha, de 25 años, un contrincante casi duplica en edad.
Martínez, actualmente en Argentina donde se dedica a actividades no relacionadas con el boxeo, compartió su entusiasmo por esta oportunidad en una entrevista con Télam: «Voy a disputar el título del italiano Oliha. El jueves próximo vuelvo a Madrid a matarme en los entrenamientos. Boxísticamente, esto es lo mejor que me ha pasado en la última década».
Oliha, con un récord de 18-0 y 8 KOs, se convirtió en campeón el 1 de julio al vencer al chileno Julio Alamos por decisión unánime en Wuppertal, Alemania. Este púgil nacido en Torino, Italia, representa un desafío considerable para «Maravilla» Martínez.
El ex campeón mundial superwelter y mediano había estado considerando retirarse, pero el ofrecimiento de esta pelea por el título de la IBO lo entusiasmó. Su última pelea, en marzo de este año, estuvo envuelta en controversia debido a las acusaciones de su oponente, el colombiano Jhon Teheran, de haber recibido dinero para dejarse perder. A pesar de las sospechas, Martínez ganó ese combate por nocaut técnico en el primer asalto.
Martínez competirá por la IBO, una organización que no es reconocida oficialmente por la Federación Argentina de Box (FAB), pero que ha tenido muchos campeones destacados a lo largo de los años, incluyendo a «Maravilla» Martínez.
Sobre su próximo rival, Martínez comentó: «Arriba del ring, nadie es fácil, pero este muchacho es accesible. Muy alto, mide 1,85, buen alcance, pero no me parece imposible de vencer. Digamos que es un buen rival para cerrar este círculo, esta etapa de mi vida, es un regalo maravilloso».
La carrera de Martínez incluye un título mundial en la categoría superwelter de la IBO, entre otros logros notables. Esta pelea por el título mediano de la IBO representa su última oportunidad de añadir un último capítulo a su legado en el boxeo.