El actor protagoniza “Todo esto es Neuquén”, una propuesta audiovisual con la que la provincia busca mostrar su diversidad de paisajes, experiencias y destinos en plena expansión del turismo patagónico.
Neuquén quiere contar otra versión de sí misma.
No solamente la del petróleo, las rutas y Vaca Muerta.
También la de lagos, montañas, termas, nieve y pueblos atravesados por paisajes que parecen detenidos en otro ritmo del tiempo.
Con esa idea, la provincia lanzó “Todo esto es Neuquén”, una nueva campaña turística protagonizada por el actor Mariano Martínez, que recorre distintos destinos neuquinos mostrando experiencias vinculadas a naturaleza, aventura y cultura local.
La apuesta busca reforzar la marca turística provincial en un momento donde la Patagonia sigue consolidándose como uno de los destinos más buscados del país.
Y también construir identidad.
Porque Neuquén atraviesa una transformación acelerada impulsada por el crecimiento energético, pero intenta al mismo tiempo sostener otra imagen ligada al turismo, el ambiente y la vida al aire libre.
La campaña muestra algunos de los paisajes más reconocidos de la provincia.
Montañas nevadas.
Ríos transparentes.
Bosques cordilleranos.
Termas y caminos patagónicos.
Pero también intenta transmitir una idea más emocional del territorio: la experiencia de desconectarse de la velocidad cotidiana y volver a un contacto más directo con la naturaleza.
La elección de Mariano Martínez apunta justamente a eso.
Un rostro popular y reconocible que funcione como puente entre el público masivo y una provincia que quiere ampliar su llegada turística tanto dentro como fuera de Argentina.
En los últimos años, Neuquén viene impulsando fuertemente el sector turístico como una forma de diversificar su economía y potenciar regiones donde el desarrollo energético no tiene presencia directa.
La provincia apuesta especialmente al turismo de naturaleza, nieve, termalismo y experiencias vinculadas a comunidades locales y gastronomía regional.
Ahí aparece una particularidad neuquina.
Pocas provincias combinan recursos energéticos gigantescos con algunos de los paisajes más impactantes de la Patagonia.
Y esa convivencia entre desarrollo económico y preservación ambiental se volvió parte central de su identidad pública.
La campaña intenta capturar justamente ese equilibrio.
Mostrar una provincia moderna y en expansión.
Pero también profundamente conectada con sus paisajes.
Porque en tiempos donde gran parte del turismo global empieza a buscar experiencias más auténticas y ligadas al ambiente, Neuquén parece querer instalar una idea simple.
Que todavía existen lugares donde el silencio, la montaña y el cielo abierto siguen siendo parte de la experiencia principal.