Después de más de dos décadas con la camiseta argentina, Lionel Messi publicó un mensaje tras su despedida en el Monumental. Agradeció a su familia, compañeros, entrenadores e hinchas y recordó especialmente a Diego Maradona, a quien volvió a mencionar como parte de su historia con la Selección.
Hay despedidas que parecen imposibles porque durante demasiado tiempo forman parte de la vida cotidiana. Lionel Messi cerró este martes una etapa que comenzó hace más de dos décadas y que terminó convirtiéndose en una de las historias más importantes de la Selección Argentina. Un día después de su último partido, el capitán publicó un extenso mensaje en sus redes sociales para agradecer, recordar y ponerle palabras a una decisión que ya había anunciado semanas atrás.
La despedida tuvo como escenario el Monumental, frente a más de 85.000 personas, y llegó después de la victoria argentina por 3-0 ante Benín. Messi marcó uno de los goles y participó en los otros dos, en el que fue su último partido con la camiseta celeste y blanca. Con 39 años, cerró así una trayectoria internacional de 21 temporadas.
En su publicación del 7 de octubre, Messi dejó una frase que resume el momento: ya extraña vestir la camiseta argentina. También aseguró que sabe que está tomando la decisión correcta. No se trató solamente de una despedida deportiva, sino del cierre de una relación que durante años estuvo atravesada por triunfos, derrotas, críticas, títulos y una identificación cada vez más profunda con la Selección.
El mensaje tuvo espacio para agradecer a su familia, a sus amigos, a los compañeros que compartieron vestuario con él y a los entrenadores que lo acompañaron a lo largo del camino. Messi reconoció especialmente a quienes estuvieron cerca durante los momentos más difíciles, cuando el resultado todavía parecía estar lejos de convertirse en la historia de éxitos que finalmente terminó construyendo.
También hubo un nombre que no podía faltar. Diego Maradona apareció nuevamente en las palabras de Messi. El capitán recordó al ídolo y sostuvo que fue quien puso a la Argentina en el lugar que merecía, además de expresar su convicción de que Maradona los acompañó durante el camino, tanto cuando estuvo físicamente como después de su muerte.
La mención tiene un peso especial porque la historia de Messi y la de Maradona estuvieron vinculadas durante buena parte de la carrera del rosarino. El primero fue señalado durante años como el posible heredero futbolístico del segundo, una comparación que muchas veces terminó siendo una carga. Con el tiempo, Messi construyó su propio recorrido y terminó ocupando un lugar propio en la historia de la Selección.
El camino no fue sencillo. Antes de levantar títulos con Argentina, Messi atravesó finales perdidas y momentos de enorme presión. Durante años, cada derrota con la camiseta nacional alimentó una discusión que parecía no tener final. El propio Messi llegó a anunciar un retiro que luego dejó sin efecto. La historia cambió cuando llegó la Copa América 2021, siguió con la Finalissima y alcanzó su punto máximo con el Mundial de Qatar 2022. Después llegó otra Copa América, en 2024.
Ahora, todos esos capítulos quedan atrás. Según los datos difundidos tras su despedida, Messi termina su recorrido con 208 partidos y 126 goles con la Selección, además de cuatro títulos.
Pero los números, por enormes que sean, cuentan solamente una parte de la historia.
La Selección fue también el lugar donde Messi tuvo que convivir con la expectativa de un país entero. Durante años, cada torneo parecía convertirse en un examen. Cada eliminación dejaba una nueva pregunta. Cada final perdida agregaba peso a una camiseta que, para él, nunca fue una camiseta más.
En el Monumental, durante su despedida, esa relación apareció nuevamente. Messi habló de lo difícil que era decir adiós y de lo mucho que extrañará defender los colores argentinos. También dejó un mensaje hacia adelante: ahora le tocará mirar a la Selección desde afuera y acompañar a quienes continúen el camino.
Ese cambio abre una nueva etapa para el equipo. Durante más de veinte años, Argentina tuvo en Messi una referencia permanente. Ahora deberá construir una identidad en la que ya no estará dentro de la cancha uno de los futbolistas que más veces vistió la camiseta nacional.
El propio Messi pareció entender esa transición. En su despedida pidió unidad y advirtió que llegarán tiempos diferentes, como ocurre cada vez que se produce un cambio importante. Su mensaje no fue solamente hacia quienes jugarán después de él, sino también hacia los hinchas que deberán acostumbrarse a ver la Selección sin su capitán.
La imagen final tiene algo de paradoja. Messi se va de la Selección después de haber conseguido aquello que durante tantos años parecía imposible: ganar la Copa América, la Finalissima y el Mundial. Se despide, además, después de una última noche en el Monumental que terminó con victoria y con el reconocimiento de miles de personas.
El niño que alguna vez soñó con jugar en la Selección terminó convertido en el capitán de una generación que ganó los títulos más importantes. Y ahora, cuando las luces empiezan a apagarse sobre una etapa irrepetible, queda una camiseta que seguirá adelante sin él.
Messi ya no estará del otro lado de la línea de cal. Pero durante mucho tiempo, cuando Argentina vuelva a salir a la cancha, habrá una parte de esa historia que seguirá apareciendo en cada recuerdo: la del jugador que pasó más de veinte años persiguiendo un sueño, tropezó, volvió a levantarse y finalmente pudo despedirse con la tranquilidad de haberlo dado todo.