La adaptación cinematográfica del caso presenta discrepancias con el expediente judicial, revelando las múltiples versiones y los detalles omitidos del proceso legal.
La película que recrea el crimen de Fernando Pastorizzo por parte de Nahir Galarza, protagonizada por Valentina Zenere, expone una serie de discrepancias con respecto a la realidad judicial del caso.
Durante el proceso judicial, Nahir Galarza ofreció varias versiones contradictorias sobre el crimen de Fernando Pastorizzo. Desde una inicial negación hasta la confesión de haberlo matado, las diversas declaraciones de la condenada se han convertido en un punto central de la controversia.
La película presenta varias inconsistencias con respecto al expediente judicial. Por ejemplo, la escena en la que Nahir regresa a su casa después del crimen no refleja la realidad, ya que un testigo declaró haberla visto con una actitud inusual aquella noche. Además, se retrata a Fernando manipulando un arma, a pesar de que testigos indicaron que él nunca había manejado armas y las temía.
Algunos detalles importantes del caso no se reflejan adecuadamente en la película. Por ejemplo, se menciona brevemente un viaje a Brasil realizado por la familia Galarza y Fernando, que fue crucial para demostrar la relación entre los dos jóvenes. Asimismo, se muestra a Fernando como una persona violenta, a pesar de que testimonios indicaron lo contrario y evidenciaron agresiones previas por parte de Nahir y una amiga.
La representación de la cárcel en la película difiere notablemente de la realidad del establecimiento penitenciario donde Nahir está detenida. La película muestra una prisión de máxima seguridad, mientras que el verdadero lugar de encarcelamiento es mucho más austero.
La Corte Suprema de Justicia está revisando la sentencia de Nahir Galarza. Si la condena se confirma, permanecerá detenida hasta los 54 años. La adaptación cinematográfica del caso destaca la complejidad del crimen y las múltiples versiones que rodean el trágico suceso.
La realidad y la ficción se entrelazan en este caso, dejando al descubierto las complejidades del sistema judicial y las diferentes interpretaciones de los eventos que llevaron a la condena de Nahir Galarza.