La ocupación hotelera superó el 85 % este fin de semana XL, consolidando a Neuquén como polo para el turismo patagónico.
El fin de semana largo de junio dejó un saldo positivo para Neuquén: con más del 85 % de ocupación hotelera promedio en destinos clave como San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Caviahue, la provincia se consolida como una de las favoritas en la región patagónica para el turismo interno.
No se trata solo de cifras: detrás de estos números hay economías regionales que respiran, pequeños prestadores que resisten y un modelo turístico que se afianza. El Observatorio Turístico provincial reportó que el flujo de visitantes superó las expectativas, con un gasto promedio por día cercano a los 40.000 pesos por persona. Las reservas comenzaron a completarse desde principios de mes, impulsadas por campañas de promoción provincial, mejoras en la conectividad y el atractivo de una naturaleza que, incluso en otoño, mantiene su magnetismo intacto.
Este crecimiento, sin embargo, no es casual. Desde el Ministerio de Turismo se viene trabajando en posicionar a Neuquén como una alternativa integral para el descanso, el deporte y la experiencia cultural. El esquema de fines de semana largos, si bien polémico en otras áreas, se convierte en motor de desarrollo local para comunidades que dependen fuertemente del flujo turístico. “Estos picos de movimiento permiten estirar la temporada y sostener empleos”, aseguró una fuente del sector.
Además, el fenómeno no se limita a los destinos tradicionales: localidades como Aluminé, Villa Pehuenia y el norte neuquino también mostraron registros positivos, ampliando el mapa turístico provincial. “Nos alegra ver cómo los visitantes comienzan a descubrir los rincones menos explorados del Neuquén profundo”, celebró un funcionario local.
Aun así, el desafío sigue siendo la sostenibilidad. La presión sobre los recursos naturales, la informalidad de algunos servicios y la necesidad de infraestructura adecuada (sobre todo en rutas y conectividad digital) son los temas pendientes. A mediano plazo, será fundamental acompañar este crecimiento con inversión pública y privada que permita garantizar calidad, accesibilidad y cuidado ambiental.
Neuquén apuesta por su belleza y diversidad para consolidarse como destino de todo el año. Y, por ahora, la jugada parece estar funcionando.