La provincia reglamentó la obligación de reportar emisiones en el sector hidrocarburífero y dio un paso para ordenar una actividad que durante décadas creció más rápido que sus controles ambientales. En el corazón de Vaca Muerta, el desafío ahora es que producir más no signifique mirar menos.
Neuquén reglamentó el procedimiento que obligará a las empresas hidrocarburíferas a informar de manera periódica sus emisiones de gases de efecto invernadero.
La nueva normativa establece cómo deberán presentarse esos datos, bajo qué criterios técnicos serán evaluados y qué nivel de precisión se exigirá según la escala de cada operación.
El esquema incorpora un sistema progresivo de reporte.
Las compañías con mayor producción deberán aplicar métodos más rigurosos para medir emisiones de dióxido de carbono, metano y otros gases vinculados a la actividad extractiva, en una provincia donde el crecimiento energético convive con una presión cada vez mayor sobre el ambiente.
La decisión busca construir una base de información más confiable para diseñar políticas públicas y fortalecer la fiscalización estatal sobre una industria que sostiene buena parte de los ingresos provinciales.
En una región donde el desarrollo de Vaca Muerta redefine la economía local, también empieza a crecer la necesidad de saber con mayor claridad qué costo ambiental acompaña esa expansión.
Durante años, la discusión energética en Argentina quedó atrapada entre dos extremos.
Por un lado, quienes presentan la producción como una salvación económica incuestionable.
Por otro, quienes advierten que el crecimiento sin controles puede dejar daños que tardan décadas en revertirse.
La nueva reglamentación no resuelve por sí sola esa tensión.
Pero introduce una señal política poco frecuente en un país donde muchas veces la información ambiental llega tarde, fragmentada o simplemente no llega.
En Neuquén, donde el subsuelo concentra una de las mayores apuestas energéticas del país, el aire también empieza a entrar en la conversación.
Y en tiempos donde casi todo se mide en barriles, comenzar a medir lo que no se ve también puede ser una forma de discutir el futuro.