La Pandemia nos cambió la vida, eso lo sabe todo el mundo. Y a veces esos cambios no fueron un giro de 180 grados sobre cómo queremos mejorar un poquito nuestras vidas, sino más bien una aceleración de procesos que ya se venían avisorando en muchos aspectos de nuestra cotidianeidad.
Con el Turismo pasó eso. Una de las actividades más afectadas por el Covid 19 se tuvo que adaptar, mal que le haya pesado, al hecho de no poder ofrecernos la experiencia. Y si hubo una estrategia de los marketineros del Turismo en el último tiempo fue intentar explicarnos que si no viajamos, si no nos movemos de un lado al otro del mundo, entonces no podemos considerarnos turistas y la vida puede ser un poco más aburrida de lo que ya es. Es decir que ese plan maestro bellísimo que tenían, de repente se vino abajo por ese virus que no nos dejó y que no nos deja disfrutar de esas experiencias.
Esta introducción sirve para ponernos en contexto. El Turismo en Primera Persona se puede asimilar con los hoy célebres «unboxing» de teléfonos celulares. Porque hoy no alcanza con ver una publicidad para convencernos, es tanta la información a nuestra disposición que podemos comparar un producto con otro, y podemos saber por qué producto estamos pagando. Y aunque cueste creerlo, durante la Pandemia y con la explosión de los contenidos en video, también se vivió el auge de los «unboxing» de paisajes, de una manera distinta de mostrarnos cómo es una experiencia: a muchas personas hoy no les alcanza con ver las fotos de un lugar y leer las calificaciones de un hotel o de una aerolínea. Hoy la tecnología puso a nuestro alcance el paisaje en movimiento, la experiencia en primera persona a través de una caminata en calidad 4K con sonido de primerísima calidad para poder disfrutar y especialmente «testear» lo que se vive antes de viajar, para saber en dónde estamos poniendo nuestro dinero antes de viajar.
Las caminatas en primera persona fueron el fruto de la Pandemia, uno de sus hijos más extraños, y rápidamente la gente entendió que más allá del Covid y del encierro son una manera muy práctica para decidir si vale la pena comprar un pasaje o no. Un video sin ninguna publicidad, sin ninguna locución vendiendo la experiencia, sin más que el sonido de la lluvia o el destello de las luces de LED de una ciudad por la noche.
De repente aparecieron cientos de canales en Youtube, apuntados solo a Youtube. No tienen redes sociales ni páginas a donde llevarte para contarte más. Porque con ese simple registro sin editar, con sonido ambiente y una cámara que imita la mirada de un turista curioso, con eso alcanza y sobra. Uno de los más famosos fue Wanna Walk, que se encargó de mostrar paisajes urbanos con largas caminatas por ciudades de Latinoamérica y Europa. También hay canales con videos de paseos a pie o en vehículos por ciudades de Estados Unidos y Japón, por calles de Amsterdam, Berlín y Sidney. Videos de 30 o 40 minutos de personas que simplemente atraviesan las grandes ciudades de una punta a la otra. Y nada más.
Estos videos tuvieron éxito porque en primera instancia nos ayudaron a conocer las ciudades sin esa pulsión molesta del presentador de TV. Miramos y escuchamos lo mismo que una persona en una tarde cualquiera, y en la Pandemia fue vital que encontremos estos recursos en Internet para llenarnos los ojos y ocuparnos el tiempo. Parece mentira, pero con la cabeza llena de incertidumbre estos videos en calidad 4K con bocinazos de fondo y multitudes peleándose por entrar a un subte también sirvieron para rememorar la estruendosa dinámica de las ciudades y «meternos en la rutina» por un rato.
¿Y qué hay de los paisajes naturales? Bueno, los paisajes naturales no estaban ahí. Porque apenas hay videos de algunas plazas o parques, los «pulmones» de las grandes ciudades, y porque muchos de estos generadores de contenidos creyeron (con argumentos razonables) que atravesar una colina o caminar en una playa semi vacía no nos iba a llamar la atención y nos iba a aburrir. Y en el mundo en el que lo que vale es llamar la atención, tiene mucho sentido que no interese el video de un muchacho con una mochila en la espalda subiendo un volcán inactivo.
Patagonia 4K es un experimento que llevamos adelante con Juan Pablo Iozzia, un amigo que es ciertamente un explorador, y su manera de ver el mundo me llevó a plantearle y a plantearnos armar un canal de Youtube que mezcle esta necesidad de «visitar» los paisajes a través de la pantalla, pero también de mostrarte algo que los demás canales no te mostraban: la inmensidad de la Patagonia y la belleza de caminar entre los árboles.
Es un experimento raro, porque hay que destinar recursos y coordinar viajes para mostrar esta experiencia en primera persona para Youtube. Hay que implementar estrategias de estos city tours que no sabemos cómo pueden funcionar si lo que queremos mostrarte es un paseo a pie por los acantilados de El Chocón.
El diferencial de nuestro canal son los paisajes, que muchas veces son el final del camino, pero otras forman parte de todo el recorrido. Por eso establecimos una «Primera Temporada» basada en dos viajes puntuales a San Martín de los Andes y a la zona de Aluminé, que son destinos relativamente accesibles en el marco de una Pandemia que en materia turística estableció muchas restricciones en sus primeros meses de apertura. Y a eso le sumamos caminatas más o menos urbanas por destinos dentro o cerca de la capital neuquina.
Mientras compartimos esta «Primera Temporada» recabamos información sobre cómo está impactando, y además aprendemos a entender el famoso algoritmo de Youtube que recomienda nuestros videos o directamente los «cajonea» por distintos motivos. Y en este primer pantallazo por las estadísticas podemos confirmar que hay un interés muy importante en el mundo por conocer la ciudad de Neuquén y también otras localidades del interior de la provincia.
A nivel mundial seguimos siendo un «bicho raro» porque no nos encandilamos con las luces de las ciudades. Apenas hay un puñado de canales que hacen lo mismo que nosotros aprovechando los entornos naturales. La diferencia es que nosotros todavía no salimos de la zona Norpatagonia y nos queda una infinidad de paisajes por mostrar. Y creemos que el «mercado» del turismo de naturaleza virtual, del «unboxing de paisajes» apenas está empezando a explotar, y sabemos que en un momento todos estos destinos van a tener una gran demanda, cuando todavía nos falta un tiempo para volver a algo parecido a lo que fue nuestra «vida normal».
Los invitamos a ver y a escuchar, a sacar de la caja la experiencia de caminar por Neuquén y alrededores. Puede sonarles raro, pero muy pronto van a encontrarse con muchos de estos contenidos, y se van a ver junto a sus amigos y familiares «tanteando» a través de Youtube un destino antes de comprar los pasajes y de reservar una cabaña. Nos vemos en Youtube. Hasta luego.