A pesar del reciente incidente en el que la sonda Luna-25 se estrelló contra la Luna, Rusia está decidida a seguir adelante con su programa de exploración espacial, según afirmó el jefe de la agencia espacial rusa, Yuri Borísov.
Borísov enfatizó que abandonar el programa sería la peor decisión posible y destacó la importancia de que Rusia domine todas las tecnologías relacionadas con la exploración espacial. El director general de Roscosmos subrayó que este incidente se debió, en gran medida, a la interrupción del programa de exploración espacial ruso durante casi 50 años. Señaló que la valiosa experiencia acumulada por generaciones anteriores en las décadas de 1960 y 1970 se había perdido en gran medida, y la transferencia de conocimientos entre generaciones no se había producido.
El accidente se debió a un problema con el motor de la sonda, que no se apagó según lo programado y funcionó durante 127 segundos en lugar de los 84 previstos.
Para abordar este incidente, se ha establecido una comisión especial para investigar las causas exactas del accidente. Este acontecimiento ocurre en un momento en que el presidente ruso, Vladimir Putin, ha prometido que Rusia hará todo lo posible para mantener su posición de liderazgo en la exploración espacial, tomando como ejemplo el histórico envío del primer hombre al espacio por parte de la URSS en 1961, cuando Yuri Gagarin se convirtió en el primer ser humano en orbitar la Tierra.