Mientras el Gobierno nacional avanza con un proyecto para flexibilizar las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros, en Tierra del Fuego presentaron una iniciativa que busca reforzar la protección de los territorios considerados estratégicos para la provincia. El proyecto propone establecer mayores controles sobre la adquisición de estos espacios y preservar áreas de alto valor ambiental, científico, hídrico y geopolítico.
La propuesta fue impulsada por el legislador Matías Lapadula, del bloque Provincia Grande, y plantea la creación de un régimen especial destinado a resguardar el patrimonio territorial y los recursos naturales fueguinos. El objetivo es evitar que zonas consideradas clave queden sujetas a procesos de especulación inmobiliaria o pasen a manos de capitales extranjeros.
Entre las medidas previstas se encuentra la creación de un Registro Provincial de Propiedad de Activos Territoriales Estratégicos, donde deberán inscribirse los titulares de estas tierras, su nacionalidad, el origen de los fondos utilizados para la compra y la identidad de los beneficiarios finales.
El proyecto también contempla la conformación de un Comité Asesor Provincial integrado por organismos especializados, universidades y áreas técnicas del Estado. Este cuerpo tendrá la función de analizar las operaciones sobre inmuebles estratégicos y emitir recomendaciones antes de autorizar cualquier transferencia de dominio.
La iniciativa considera estratégicas a las áreas naturales protegidas, bosques nativos, turberas, humedales, reservas hídricas, cabeceras de cuencas, sectores costeros de interés para la defensa nacional y sitios de relevancia científica, además de otras zonas que puedan incorporarse mediante futuras leyes provinciales.
Otro de los puntos centrales establece un derecho de preferencia para el Estado provincial. En caso de que un inmueble estratégico salga a la venta, la provincia podrá adquirirlo antes que un tercero siempre que iguale la oferta económica y existan razones de interés público.
La propuesta abre un nuevo debate sobre el control de los recursos naturales y el dominio de las tierras consideradas sensibles para el desarrollo y la soberanía provincial. Mientras el Gobierno nacional impulsa una mayor apertura del mercado de tierras, Tierra del Fuego busca fortalecer los mecanismos de protección sobre su territorio y sus recursos estratégicos.