El proyecto busca unir directamente el área urbana con Cerro Bayo mediante un nuevo sistema de transporte por cable que funcionaría durante todo el año. La iniciativa cuenta con el acompañamiento provincial y municipal, aunque todavía debe atravesar evaluaciones técnicas, ambientales y urbanísticas antes de avanzar hacia una eventual construcción.
Villa La Angostura mira hacia la montaña con un proyecto que podría modificar la manera en que residentes y visitantes se relacionan con Cerro Bayo. La iniciativa contempla la construcción de una nueva telecabina que conectaría directamente el área urbana con el centro de montaña, con una inversión estimada en 30 millones de dólares.
La propuesta tiene una particularidad que va más allá de la infraestructura: fue pensada para funcionar durante los 365 días del año. En una localidad donde buena parte de la actividad turística se concentra históricamente en determinadas temporadas, contar con una conexión permanente permitiría ampliar las posibilidades durante primavera, verano, otoño e invierno.
La idea es que Cerro Bayo pueda ser disfrutado más allá de la nieve. La telecabina permitiría generar nuevas experiencias vinculadas con el paisaje, la gastronomía, las actividades recreativas y las propuestas de montaña durante distintas épocas del año.
El proyecto es impulsado por Cerro Bayo y cuenta con el acompañamiento del Gobierno de Neuquén y de la Municipalidad de Villa La Angostura. Para la localidad, la iniciativa aparece como una oportunidad para fortalecer la actividad turística y ampliar la oferta de servicios, pero también como un desarrollo que deberá integrarse a la planificación urbana y ambiental de uno de los destinos más sensibles de la cordillera neuquina.
La inversión estimada es de US$30 millones, aunque el monto definitivo todavía no está cerrado. Actualmente se analizan distintas alternativas tecnológicas y Cerro Bayo mantiene conversaciones y cotizaciones con Doppelmayr y Poma, dos fabricantes internacionales especializados en sistemas de transporte por cable. La tecnología elegida, el trazado definitivo y la configuración final determinarán el costo final de la obra.
La escala del proyecto también permite pensar en algo más que un medio de elevación. La propuesta contempla la posibilidad de desarrollar espacios comerciales y hotelería en el sector inferior, además de restaurantes y otros servicios en la montaña.
De concretarse, la telecabina podría convertirse así en parte de una experiencia turística más amplia. El objetivo sería que el visitante no llegue simplemente para subir y bajar de la montaña, sino que encuentre distintas alternativas para permanecer más tiempo, recorrer el destino y consumir servicios vinculados con la gastronomía, el comercio y las actividades recreativas.
Para Villa La Angostura, ese aspecto es especialmente importante. El turismo genera movimiento en múltiples sectores de la economía local y cualquier ampliación de la temporada puede tener efectos sobre alojamientos, restaurantes, comercios y prestadores de servicios.
La iniciativa también llega después de una temporada de invierno que mostró la importancia que tiene el turismo de nieve para Neuquén. Entre julio y septiembre de 2026, los destinos vinculados a la nieve recibieron más de 284 mil turistas y registraron 849.629 camas/noches vendidas, según el relevamiento provincial. Villa La Angostura fue uno de los destinos incluidos en esa medición.
Pero el verdadero desafío del proyecto aparece precisamente cuando desaparece la nieve. Una infraestructura pensada para las cuatro estaciones busca que la montaña no quede asociada exclusivamente al invierno y que el movimiento turístico pueda distribuirse de manera más equilibrada a lo largo del año.
Ese cambio de lógica puede ser importante para destinos cordilleranos: pasar de una temporada fuerte a una actividad más continua implica construir nuevas propuestas y encontrar formas de aprovechar el paisaje sin reducirlo a un único producto turístico.
En Cerro Bayo, la telecabina podría permitir precisamente esa transformación. Primavera, verano y otoño podrían ganar protagonismo con actividades relacionadas con la contemplación del paisaje, la gastronomía, los recorridos de montaña y otras experiencias al aire libre.
Sin embargo, el proyecto todavía está lejos de ser una obra concreta. Antes de que comiencen los trabajos deberá atravesar distintas instancias técnicas, ambientales y urbanísticas. Entre ellas aparecen las evaluaciones vinculadas con el bosque nativo, las autorizaciones municipales y provinciales y los requerimientos establecidos por la planificación territorial de Villa La Angostura.
También resta definir aspectos fundamentales de la infraestructura: el sistema de transporte que finalmente se utilizará, el trazado, la ubicación y características de las estaciones y las eventuales obras complementarias.
Ese proceso será determinante porque Villa La Angostura combina una fuerte actividad turística con un entorno natural particularmente valioso. Cualquier desarrollo de esta magnitud necesita encontrar un equilibrio entre inversión, crecimiento y preservación ambiental.
La telecabina plantea, en definitiva, una pregunta que excede los 30 millones de dólares: cómo puede crecer un destino turístico sin perder aquello que lo convirtió en atractivo.
Por ahora, el proyecto es una propuesta en desarrollo. Si logra superar las distintas instancias necesarias, podría convertirse en una nueva puerta entre el pueblo y la montaña, pero también en una herramienta para cambiar el calendario turístico de Villa La Angostura.
La idea es sencilla en apariencia: subir desde el pueblo hasta Cerro Bayo. El desafío verdadero será conseguir que ese viaje sea posible durante todo el año y que el desarrollo de la montaña encuentre su lugar dentro del paisaje, y no a costa de él.