La ONG Save the Children revela que más de 498 niños han muerto de hambre en Sudán en los últimos cuatro meses debido al conflicto armado que asola el país. La situación es aún más desoladora en un país donde, antes de la guerra, uno de cada tres habitantes ya padecía hambre.
La organización de ayuda humanitaria expresó su consternación por la situación, señalando que «hay niños que mueren de inanición cuando esto podría haberse evitado». Las hostilidades y la violencia han interrumpido gravemente la capacidad de las organizaciones humanitarias para proporcionar asistencia vital a quienes más lo necesitan.
La guerra ha dejado a 31,000 niños malnutridos sin atención, ya que Save the Children se vio obligada a cerrar 57 centros de nutrición en Sudán debido a la falta de acceso seguro. Además, la destrucción de fábricas de alimentos y el saqueo de almacenes de la ONU han agotado el suministro de productos nutricionales terapéuticos en todo el país.
El conflicto, que comenzó en abril entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido, ha resultado en la muerte de más de 4,000 civiles según la ONU, mientras que la ONG Armed Conflict Location & Event Data Project (Acled) estima que la cifra podría ser de alrededor de 5,000. Además, ha obligado a 4 millones de personas a abandonar sus hogares.
El país africano, ya uno de los más empobrecidos del mundo antes del conflicto, enfrenta una situación desesperada con aproximadamente 25 millones de sus 45 millones de habitantes que dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir. La guerra solo ha empeorado una situación ya precaria y ha sumido al país en una tragedia humanitaria de enormes proporciones.