La salida de Francisco Paoltroni de La Libertad Avanza expone fisuras en la relación entre Javier Milei y Victoria Villarruel. El legislador reveló el desacuerdo de la vicepresidenta con su expulsión, abriendo un nuevo capítulo en la interna presidencial.
La reciente expulsión del senador Francisco Paoltroni del bloque de La Libertad Avanza (LLA) ha desatado una nueva tormenta en la interna del partido, exponiendo tensiones latentes entre el presidente Javier Milei y su vicepresidenta, Victoria Villarruel. En declaraciones radiales, Paoltroni reveló que tras su desafectación, Villarruel le expresó su desacuerdo con la decisión impulsada por el sector de Milei, ofreciéndole su apoyo y acompañamiento.
Esta división interna, que parecía contenida, ha salido a la luz, profundizando las diferencias entre los dos máximos líderes del espacio. Paoltroni, quien en sus inicios sonaba como candidato a liderar la bancada del LLA, comenzó a mostrar una postura crítica frente a algunas decisiones del Poder Ejecutivo, marcando distancia en temas clave como la postulación del juez Ariel Lijo para la Corte Suprema, una iniciativa que también fue cuestionada públicamente por Villarruel.
El legislador no solo cuestionó la dirección que ha tomado el LLA bajo el liderazgo de Milei, sino también la influencia de su entorno, especialmente la del asesor presidencial Santiago Caputo, a quien Paoltroni señala como una figura que ha generado divisiones y errores dentro del gobierno. Según el senador, el presidente debería apoyarse más en Villarruel y en figuras como Mauricio Macri para evitar «errores no deseados» y fortalecer la estabilidad del proyecto político.
Además, Paoltroni descartó cualquier posibilidad de unirse a la bancada del PRO, anunciando la formación de un nuevo espacio político denominado «Libertad, trabajo y progreso». Este movimiento busca mantener la independencia del legislador, permitiéndole expresar sus ideas y votar en consecuencia sin las ataduras de un bloque partidario que, según él, podría obligarlo a decisiones en contra de la voluntad popular.
Con esta nueva fractura en el LLA, la interna Milei-Villarruel se intensifica, dejando en evidencia las dificultades de mantener la cohesión dentro de un partido que llegó al poder prometiendo una Argentina distinta. Mientras tanto, el rol de Villarruel en esta dinámica se vuelve cada vez más relevante, al convertirse en una figura de equilibrio frente a las decisiones más controvertidas del presidente.