El Gobierno oficializó este lunes los incrementos en las tarifas de luz y gas para los usuarios de Edenor, Edesur y Metrogas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con un impacto promedio del 4% en las facturas finales.
Este lunes, el Gobierno oficializó los nuevos cuadros tarifarios para los servicios de luz y gas a partir de septiembre, estableciendo un aumento promedio del 4% en las facturas finales para los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Estos incrementos afectan a quienes están adheridos a los servicios de Edenor y Edesur en el caso de la energía eléctrica, y de Metrogas en el caso del gas.
Las resoluciones correspondientes fueron publicadas en el Boletín Oficial por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) y el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), afectando tanto a las empresas de transporte y distribución del AMBA como a las del interior del país. Según fuentes de Edenor, Edesur y Metrogas, el incremento del 4% en las facturas finales es el resultado de una suba del 5% en el precio estacional de la energía eléctrica, un 4% en el precio del transporte y un 3% en la distribución. En el caso del gas, aunque la distribución aumentó solo un 1%, el incremento en los tramos de transporte y generación lleva el aumento final también al 4%.
Estos ajustes en las tarifas llegan tras la fijación, la semana pasada, de nuevos precios para la generación energética en su tramo mayorista y para el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) en el caso del gas, mientras que para la electricidad se estableció un nuevo Precio Estacional de la Energía Eléctrica (PEST).
Adicionalmente, el plazo para inscribirse en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) y mantener los subsidios a la luz y el gas finaliza este miércoles 4 de septiembre. Este formulario es crucial para quienes están segmentados en el nivel 2, o de bajos ingresos, y aún no lo han completado.
Por otro lado, desde el 1 de septiembre también se aplica un aumento del 4,48% en las tarifas de agua y cloacas en el AMBA, gestionadas por la empresa pública Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), sumando más presión sobre el bolsillo de los consumidores.