El presidente ruso criticó la decisión de Francia de imputar al fundador de Telegram, sugiriendo que las acciones contra él son injustificadas y arbitrarias.
Vladímir Putin, presidente de Rusia, condenó públicamente la detención de Pável Dúrov, fundador de Telegram, por parte de las autoridades francesas. Durante su intervención en el Foro Económico Oriental en Vladivostok, Putin calificó la acción de «arbitraria», resaltando la controversia que genera la plataforma a nivel mundial. Según el mandatario, si se aplica esa lógica a Dúrov, otros responsables de plataformas similares deberían enfrentar consecuencias similares.
Putin también recordó su único encuentro con Dúrov hace varios años en Moscú y afirmó que no lo ha vuelto a ver desde entonces. A finales de agosto, la Justicia francesa imputó al empresario ruso por cargos que incluyen blanqueo de dinero y complicidad en la difusión de contenido ilegal, lo que provocó indignación en el Parlamento ruso. Sin embargo, medios independientes destacan la presión previa del Kremlin sobre Dúrov para vender su participación en Vkontakte, lo que forzó su exilio y la creación de Telegram en 2013.