Estados Unidos y el dilema de la vacunación a quienes no quieren vacunarse

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Esta semana varios destacados republicanos, incluyendo gobernadores o el representante Steve Scalise, que solo recientemente se ha puesto la vacuna, han dado un giro y, finalmente, han animado a inmunizarse a la parte de la ciudadanía de Estados Unidos que les escucha y les vota, y en lugares como Missouri, Ohio o Virginia Occidental se están presentando incentivos para conseguir expandir la vacunación.

con la variante delta propagándose con fuerza en un país que no ha alcanzado la meta de 70% de inmunización que se marcó el presidente Joe Biden (se ha quedado por ahora en el 48.8%) y con lo que las autoridades llaman “una pandemia de los no vacunados”, la cuarta ola está sacudiendo especialmente a poblaciones conservadoras. La inmunización también tiene color político en EEUU: según un estudio de la Kaiser Family Foundation, mientras el 86% de los demócratas han recibido al menos una dosis, solo lo han hecho el 52% de los republicanos. En los condados que votaron a Donald Trump el 35% de la población ha recibido la inyección, frente al 47% que lo ha hecho en los que votaron por Biden.

El virólogo Anthony Fauci, principal consultor médico del presidente Joe Biden, alertó este domingo que el país está yendo en la «dirección equivocada» para contrarrestar los estragos de la nueva ola de coronavirus, que se extendió con la llegada de la variante Delta y la reticencia de muchos estadounidenses a recibir la vacuna.

«Es realmente una pandemia entre los no vacunados, por lo que es un problema predominantemente entre ellos, esa la razón por la que estamos ahí, prácticamente suplicando a las personas no vacunadas que salgan y se vacunen», explicó durante una entrevista para la cadena CNN.

Cuestionado sobre la posibilidad de que Estados Unidos pudiera volver a registrar picos de hasta 4.000 muertes diarias por coronavirus, Fauci anticipó que en caso de llegar a esas cifras, los mayores perjudicados serían las personas que no se vacunaron, que equivalen aproximadamente a la mitad de la población.

«No estoy seguro de si este sería el peor de los escenarios posibles, pero no va a ser bueno; vamos en la dirección equivocada», señaló, citado por la agencia de noticias Europa Press.

De acuerdo con datos de la red estatal de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 30 estados aún tienen que suministrar las dos dosis de la vacuna a la mitad de sus residentes.

Fauci tampoco descartó la posibilidad de suministrar una tercera dosis de la vacuna, principalmente a personas en situación de riesgo, ya que el creciente aumento de reinfecciones en aquellos que habían logrado la pauta completa «podría» lleva al país «en esa dirección».»Probablemente suceda», enfatizó el experto.

Al mismo tiempo, defendió la decisión de algunas autoridades locales, como las del condado de Los Ángeles, en California, que decretó el uso obligatorio de tapabocas en espacios cerrados para aquellos que recibieron ambas dosis de la vacuna, y aseguró que directrices de este tipo «no son incompatibles» con las de los CDC ya que responden a una cuestión de «prudencia».

La semana pasada, la directora de los CDC, Rochelle Walensky, volvió a recalcar que no es necesario que las personas vacunadas utilicen la mascarilla, aunque reconoció que hacerlo conlleva «algunas ventajas».

Estados Unidos contabilizó la semana pasada sus peores números desde hace tres meses, con un aumento de los casos semanales cuatro veces mayor con respecto al mes anterior, en especial por la cepa Delta, responsable de la mayoría de los nuevos contagios, registrados sobre todo en aquellos estados con tasas de vacunación más bajas.