El Banco Central de la República Argentina envió el 60% de sus reservas de oro al Banco Internacional de Pagos en Londres, una decisión que genera debate en medio de la crisis económica. Expertos advierten sobre los riesgos de embargo y la necesidad de dólares frescos.
En una reciente entrevista, el economista Fernando Schpoliansky abordó la controversial decisión del Banco Central de la República Argentina de enviar físicamente tres toneladas de oro, equivalentes al 60% de las reservas del país, al Banco Internacional de Pagos en Londres. Esta medida, si bien es habitual en otros países, no se había implementado en Argentina desde hace más de 30 años.
Schpoliansky explicó que esta transferencia tiene como objetivo certificar el oro, lo que le permitiría a Argentina utilizarlo como garantía para obtener futuros créditos. Sin embargo, el economista advirtió que esta práctica, aunque común, no está exenta de riesgos. Uno de los principales temores es que el oro pueda ser embargado ante un posible incumplimiento de la deuda externa argentina, como sucedió con la Fragata Libertad en el pasado.