El jefe de Gabinete calificó la infraestructura caminera del país como “desastrosa” y anunció acuerdos con provincias para delegar su mantenimiento.
En su intervención ante el Senado, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, reconoció que el estado de la infraestructura caminera del país es “desastroso” e imposible de abordar completamente en el año que termina.
Francos explicó que se han iniciado diálogos con gobernadores para transferir a las provincias algunos tramos de rutas nacionales, buscando distribuir responsabilidades y acelerar los trabajos necesarios para mejorar las condiciones viales.
El funcionario destacó que muchas de las rutas en mal estado afectan no solo la producción cerealera e industrial, sino que también ponen en riesgo vidas humanas. “Encarar estas obras es prioritario, especialmente en tramos críticos donde las condiciones de transitabilidad y seguridad son deficientes”, señaló.
Francos mencionó el caso particular de la ruta 25, calificándola de “desastrosa” y detallando que se encuentran analizando los trabajos pendientes en conjunto con la empresa responsable.
También se refirió a la autovía 158, cuya finalización es una meta del Gobierno, aunque aclaró que ciertas obras no están contempladas en los contratos vigentes y requieren un análisis integral.