La Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó el intento del presidente Donald Trump de destituir a Lisa Cook, integrante de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal (Fed). El fallo, adoptado por una ajustada mayoría, fue interpretado como un respaldo a la independencia del banco central frente a las presiones del Poder Ejecutivo.
La Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo de fuerte impacto institucional al impedir que el presidente Donald Trump removiera de su cargo a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal.
La decisión establece que la destitución no puede concretarse sin una causa legal suficiente y sin respetar las garantías previstas por la legislación que regula el funcionamiento del banco central estadounidense.
Con una votación de 5 a 4, el máximo tribunal sostuvo que la independencia de la Reserva Federal constituye un elemento esencial para garantizar que las decisiones sobre política monetaria se adopten sin interferencias políticas.
El fallo permite que Cook continúe en funciones mientras el proceso judicial sigue su curso en instancias inferiores.
La controversia comenzó cuando Trump intentó apartar a la funcionaria alegando presuntas irregularidades. Cook rechazó esas acusaciones y sostuvo que el verdadero motivo de su remoción era su desacuerdo con la estrategia económica impulsada por la Casa Blanca.
La resolución es considerada un respaldo a la autonomía de la Reserva Federal, institución encargada de definir la política monetaria de Estados Unidos y de fijar las tasas de interés, decisiones que tienen un fuerte impacto sobre la economía mundial.
Analistas sostienen que preservar esa independencia resulta clave para mantener la confianza de los mercados y evitar que las decisiones económicas respondan a intereses políticos de corto plazo.
Al mismo tiempo, la Corte emitió otro fallo que amplía las facultades presidenciales para remover autoridades de otros organismos independientes, por lo que la decisión sobre la Reserva Federal marca una excepción dentro de una interpretación más amplia del poder del Ejecutivo.
El caso seguirá siendo analizado por la Justicia, pero la decisión de la Corte ya sienta un precedente sobre los límites del poder presidencial respecto de la Reserva Federal.
Y refuerza la idea de que la política monetaria debe mantenerse protegida de las disputas partidarias para preservar la estabilidad económica de Estados Unidos.