El precio internacional del petróleo volvió a dispararse y superó la barrera de los 100 dólares por barril, impulsado por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y el temor de los mercados a posibles interrupciones en el suministro de crudo desde Medio Oriente. La suba reavivó las preocupaciones por su impacto en la inflación global, los costos del transporte y la recuperación económica.
El barril de Brent, referencia para Europa, superó los 100 dólares por primera vez en varios meses, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, también registró fuertes aumentos durante la jornada.
Los mercados reaccionaron a la creciente incertidumbre sobre la seguridad del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo. Por esa vía circula aproximadamente una quinta parte del crudo que se comercializa en el planeta, por lo que cualquier amenaza sobre su funcionamiento tiene un efecto inmediato sobre los precios.
Analistas del sector energético señalaron que los inversores incorporaron una mayor prima de riesgo ante la posibilidad de que el conflicto entre Washington y Teherán afecte la producción o el transporte de hidrocarburos en la región.
El incremento del precio del petróleo también repercutió en los mercados financieros internacionales. Las acciones de compañías aéreas y de transporte registraron bajas, mientras que las empresas petroleras y energéticas mostraron ganancias impulsadas por la expectativa de mayores ingresos.
Los especialistas advirtieron que, si la tensión geopolítica se prolonga, el encarecimiento del crudo podría trasladarse al precio de los combustibles y presionar nuevamente sobre la inflación en numerosos países, además de aumentar los costos de producción y logística.
Mientras tanto, los operadores permanecen atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente y a las decisiones que puedan adoptar los principales países productores, ya que cualquier cambio en la oferta mundial podría generar nuevos movimientos en el mercado energético.