España combate el mayor incendio forestal de su historia reciente, con un foco que ya arrasó cerca de 50.000 hectáreas en la provincia de Ávila y obligó a desplegar un operativo sin precedentes. Las autoridades mantienen la emergencia activa y advierten que la evolución del fuego sigue siendo muy compleja debido a las altas temperaturas, la sequía y los fuertes vientos que favorecen la propagación de las llamas.
El incendio, que comenzó en la provincia de Ávila, se extendió rápidamente y amenaza zonas boscosas, áreas rurales y varias localidades. Miles de personas debieron ser evacuadas de manera preventiva, mientras cientos de bomberos, brigadas forestales, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias y medios aéreos trabajan para contener el avance del fuego.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, calificó la situación como el incendio «más importante y agresivo» registrado en la historia reciente del país. Aunque las condiciones meteorológicas mejoraron levemente respecto de jornadas anteriores, las autoridades advirtieron que el avance en las tareas de extinción continúa siendo lento y que persiste el riesgo de reactivación de distintos focos.
En lo que va de 2026, España ya registra más de 153.000 hectáreas afectadas por incendios forestales y 32 grandes focos, una superficie que multiplica por seis la quemada durante el mismo período del año pasado. La magnitud de esta temporada volvió a encender las alertas sobre el impacto de las olas de calor extremas y el cambio climático en el sur de Europa.
El Gobierno español anunció que declarará las zonas afectadas como áreas gravemente dañadas por una emergencia de protección civil para facilitar la asistencia a los damnificados y acelerar la recuperación. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan concentrados en evitar que el fuego alcance nuevos núcleos poblados y en consolidar los perímetros de contención.