Diputados de la oposición buscan convocar al embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, al Congreso para que explique las advertencias realizadas a directivos de la Cooperativa de Servicios Públicos de Neuquén por un acuerdo comercial con la empresa china Huawei. El conflicto abrió una discusión sobre la autonomía de las cooperativas, la soberanía argentina y las presiones de potencias extranjeras sobre decisiones comerciales del país.
El tema fue llevado este martes a la Comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y Organizaciones No Gubernamentales de la Cámara de Diputados, donde representantes de la cooperativa neuquina expusieron su posición frente a los legisladores.
La intención de la oposición es solicitar formalmente la presencia de autoridades de la Embajada de Estados Unidos para conocer los motivos de las advertencias. El pedido sería impulsado por el presidente de la comisión, Aldo Leiva, mientras que el titular del bloque peronista, Germán Martínez, planteó la necesidad de analizar seriamente una convocatoria.
El conflicto comenzó cuando la embajada estadounidense habría advertido a integrantes de la cooperativa que los directivos vinculados con el acuerdo podrían perder sus visas para ingresar a Estados Unidos si avanzaban con un proyecto junto a Huawei para desarrollar un centro de datos en Neuquén.
La Cooperativa de Servicios Públicos de Neuquén es una de las principales distribuidoras eléctricas de la Patagonia. Desde la entidad sostienen que el acuerdo con Huawei responde a criterios comerciales y tecnológicos y que las decisiones fueron tomadas dentro de los mecanismos institucionales correspondientes.
La secretaria general de la cooperativa, Yenny Fonfach, afirmó ante los diputados que la entidad no acudió al Congreso para defender a una empresa china ni para cuestionar a Estados Unidos, sino para defender la autonomía de las cooperativas y el marco legal que regula sus decisiones. Según explicó, la institución cuenta con un órgano de control, un estatuto y procedimientos específicos para las compras y contrataciones.
Desde la cooperativa consideran que las advertencias constituyeron una intromisión en su autonomía y señalaron que incluso enviaron una nota a la embajada estadounidense para solicitar explicaciones sobre el carácter de la comunicación recibida.
El vicepresidente segundo de la entidad, Carlos Quintriqueo, defendió además la posibilidad de realizar operaciones comerciales con las empresas que puedan ofrecer mejores condiciones de precio, calidad y financiamiento. En ese sentido, cuestionó que el concepto de libre comercio pueda aplicarse de manera diferente dependiendo de si una empresa pertenece a un país aliado de Estados Unidos o a China.
El caso también generó un debate sobre la seguridad de los datos. Huawei es una empresa tecnológica china y sus operaciones en distintos países son observadas con especial atención por Estados Unidos debido a cuestiones relacionadas con seguridad y protección de información.
Sin embargo, el diputado socialista Esteban Paulón cuestionó que las preocupaciones se concentren únicamente en la tecnología china y recordó que empresas estadounidenses como Google, Amazon, Microsoft y Oracle también participan cada vez más en servicios de infraestructura digital y almacenamiento de datos utilizados por organismos argentinos.
El episodio ocurre además en un contexto de creciente disputa tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China, dos potencias que compiten por influencia en sectores estratégicos como inteligencia artificial, telecomunicaciones, infraestructura digital y computación en la nube.
Para la oposición, el Congreso debe determinar si las advertencias de la embajada estadounidense pueden considerarse una forma de presión sobre una institución argentina. Para la cooperativa, en tanto, la cuestión central es preservar su capacidad de tomar decisiones comerciales dentro de las leyes argentinas.
El caso podría escalar políticamente si finalmente el Congreso convoca a representantes de la Embajada de Estados Unidos. La discusión ya no se limita al acuerdo con Huawei: también pone sobre la mesa hasta dónde puede llegar la influencia de otros Estados sobre decisiones económicas y comerciales tomadas por instituciones argentinas.