Lionel Messi anunció su retiro de la Selección después de 21 años, 207 partidos y 125 goles. El capitán cierra una etapa marcada por las críticas, las derrotas que parecían interminables y una consagración que transformó para siempre su relación con la camiseta argentina.
El final llegó, aunque durante años pareciera que nunca iba a llegar.
Lionel Messi anunció su retiro de la Selección Argentina después de más de dos décadas con la camiseta albiceleste. A los 39 años, y luego de disputar la final del Mundial 2026 ante España, el capitán decidió ponerle punto final a una historia que comenzó en 2005 y que terminó convirtiéndolo en uno de los máximos símbolos deportivos de la Argentina.
Su despedida no puede medirse solamente en títulos o estadísticas.
Messi jugó 207 partidos con la Selección mayor y marcó 125 goles. Durante esos años atravesó prácticamente todas las emociones posibles: debutó siendo muy joven, perdió finales, recibió críticas, llegó a anunciar su retiro después de la Copa América 2016 y volvió para intentar una vez más.
Durante mucho tiempo, la relación entre Messi y la Selección estuvo marcada por una pregunta incómoda: ¿por qué el jugador que parecía capaz de hacerlo todo en Barcelona no conseguía repetirlo con Argentina?
Las derrotas en las finales de 2014, 2015 y 2016 hicieron crecer las críticas. Para algunos, Messi todavía debía demostrar algo con la camiseta argentina. Para otros, ya había hecho suficiente.
La respuesta llegó con el tiempo.
En 2021 ganó la Copa América. Un año después consiguió la Finalissima y, finalmente, levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022. En 2024 volvió a conquistar la Copa América y en 2026 condujo nuevamente a la Selección hasta una final mundialista.
Lo extraordinario terminó convirtiéndose en costumbre.
Ese es quizás el legado más difícil de dimensionar.
Durante años, ver a Messi jugar una final parecía un acontecimiento excepcional. Después de Qatar, ganar títulos con Argentina empezó a formar parte de una normalidad que, en realidad, nunca había existido.
Messi consiguió que una generación de argentinos creciera viendo a la Selección competir por todo.
Y ahora esa generación tendrá que acostumbrarse a verla sin él.
El retiro también llega en un momento de transición. La derrota ante España en la final del Mundial abrió interrogantes sobre la continuidad de Lionel Scaloni y sobre el futuro de varios integrantes de la llamada generación dorada. Rodrigo De Paul aparece entre los jugadores cuyo ciclo podría estar llegando a su final, mientras también existen dudas alrededor de la continuidad de Emiliano “Dibu” Martínez.
Al mismo tiempo, otros futbolistas tendrán que asumir un protagonismo diferente.
Julián Álvarez aparece como una de las principales figuras de la nueva etapa, acompañado por jugadores como Lautaro Martínez, Cristian Romero y Lisandro Martínez.
Pero reemplazar a Messi no será una cuestión de encontrar a otro jugador con la camiseta número 10.
No existe un reemplazo directo para una carrera de 21 años.
Lo que queda es una Selección que tendrá que construir otra identidad alrededor de nuevos líderes, nuevos talentos y una generación que ya no podrá contar con el jugador que durante tanto tiempo fue su referencia.
Messi, mientras tanto, continuará jugando en Inter Miami. Su carrera profesional todavía tiene capítulos por escribir, pero la historia con Argentina ya quedó cerrada.
Y quizás lo más justo sea recordarlo no solamente por cómo terminó, sino también por todo lo que tuvo que atravesar para llegar hasta ahí.
El Messi que se despide no es el mismo que recibió críticas en sus primeros años ni el que abandonó temporalmente la Selección después de perder otra final.
Es el jugador que finalmente consiguió aquello que durante tanto tiempo se le reclamó.
Ganó.
Y ganó varias veces.
Por eso su salida tiene algo de tristeza, pero también de cierre.
Durante años pareció imposible imaginar una Selección Argentina sin Messi. Ahora toca descubrir cómo será.
El fútbol argentino seguirá teniendo grandes jugadores, pero durante mucho tiempo habrá una comparación inevitable con aquel número 10 que convirtió lo extraordinario en algo cotidiano.
Messi se va de la Selección después de haber transformado la historia reciente del fútbol argentino. Durante 21 años hizo que millones de personas esperaran lo imposible y, finalmente, consiguió que ganar títulos con Argentina pareciera algo normal. Ese quizás sea su legado más grande: haber convertido una excepción en costumbre.