Las ventas por el Día de la Madre cayeron por quinto año consecutivo en medio de la crisis del consumo

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La facturación de los comercios minoristas pymes retrocedió un 1,4% interanual en términos reales durante el Día de la Madre 2026. Pese a los descuentos y las cuotas, las familias priorizaron regalos más económicos y solo el 9% de los comerciantes consideró que la fecha fue determinante para las ventas del mes.

El Día de la Madre volvió a dejar un balance negativo para el comercio minorista argentino. Las ventas de los negocios pymes cayeron un 1,4% interanual a precios constantes, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El resultado prolongó una tendencia que se repite desde 2022 y expuso las dificultades del consumo para recuperar dinamismo en medio de presupuestos familiares ajustados.

La fecha, tradicionalmente importante para rubros como indumentaria, perfumería, calzado y artículos para el hogar, no logró impulsar una recuperación generalizada. Las promociones, los descuentos y las alternativas de financiación ayudaron a concretar algunas operaciones, pero no alcanzaron para revertir la debilidad de la demanda.

El comportamiento de los consumidores estuvo marcado por una mayor cautela. En lugar de realizar compras de mayor valor, muchas familias se inclinaron por productos más económicos y compararon precios antes de decidir. La celebración mantuvo su importancia social, pero su capacidad para movilizar el consumo volvió a quedar condicionada por el poder adquisitivo.

El retroceso tampoco fue uniforme. De los seis rubros relevados por CAME, cuatro terminaron con resultados negativos. Electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video registraron la mayor caída, con un 3,6%. Cosméticos y perfumería, junto con equipos periféricos, accesorios y celulares, retrocedieron un 3,2% cada uno, mientras que calzado y marroquinería cayó un 2,2%.

En contraste, las librerías mostraron un crecimiento interanual del 3,4%, el mejor resultado entre los sectores analizados. La indumentaria tuvo una variación positiva marginal del 0,1%, lo que reflejó un desempeño prácticamente estable.

El resultado de las librerías estuvo asociado, en parte, a la búsqueda de alternativas de regalo más accesibles. El sector registró el ticket promedio más bajo del relevamiento, con $37.638, una diferencia importante frente a los rubros que requieren un desembolso mayor.

El gasto promedio general por operación fue de $63.197, aunque las diferencias entre sectores fueron considerables. Cosméticos y perfumería encabezó la lista con $88.000, seguido por electrodomésticos, con $72.581, y calzado y marroquinería, con $67.332. Los equipos periféricos, accesorios y celulares registraron un promedio de $60.089, mientras que la indumentaria alcanzó los $55.416.

Estas cifras muestran que el monto gastado por compra no necesariamente se tradujo en un mejor desempeño comercial. Los sectores con tickets elevados también enfrentaron retrocesos en sus ventas, una señal de que los consumidores limitaron las adquisiciones o postergaron gastos que podían evitar.

Las herramientas de financiación tuvieron un papel central durante la celebración. Las cuotas en tres y seis pagos, los descuentos bancarios y las promociones permitieron sostener parte de la actividad, pero también presionaron sobre la rentabilidad de los negocios. Para muchos comerciantes, vender con mayores beneficios se convirtió en una condición para concretar operaciones, incluso cuando eso reducía los márgenes disponibles.

El relevamiento mostró que el 32,5% de los comercios vendió menos de lo esperado. En el otro extremo, el 16,2% logró superar sus previsiones, mientras que el 51,3% registró resultados acordes con sus expectativas iniciales. La mayoría, por lo tanto, no encontró en la fecha un impulso capaz de modificar sustancialmente su situación.

La incidencia del Día de la Madre en el movimiento comercial mensual también fue limitada. El 39,9% de los encuestados consideró que el impacto fue moderado y otro 31,7% señaló que la celebración contribuyó a las ventas, aunque sin cambiar el panorama general. Un 19,3% sostuvo que no tuvo incidencia y apenas el 9% la definió como determinante para el resultado del mes.

Entre los factores que condicionaron la actividad, los comerciantes señalaron las restricciones de financiación de los consumidores, la preferencia por artículos de menor precio y las condiciones climáticas adversas, que afectaron la circulación por locales físicos en distintas regiones del país.

La caída de las ventas vuelve a poner de relieve las dificultades que atraviesan las pequeñas y medianas empresas. Estos negocios dependen en buena medida del movimiento cotidiano de los hogares y tienen menos margen que las grandes cadenas para absorber períodos prolongados de demanda débil, afrontar costos crecientes o sostener promociones agresivas.

La evolución de las ventas durante fechas especiales permite observar un aspecto importante de la economía doméstica: el consumo puede concentrarse en ocasiones puntuales sin que eso implique una recuperación sostenida. Cuando los ingresos resultan insuficientes para cubrir los gastos habituales, las compras extraordinarias quedan sujetas a decisiones más cuidadosas y a la disponibilidad de crédito.

En ese contexto, el Día de la Madre volvió a funcionar como una prueba para el comercio, pero no consiguió cambiar la tendencia. La caída interanual del 1,4%, sumada a los cinco años consecutivos de resultados negativos para esta celebración, refleja un mercado en el que las promociones ayudan a sostener operaciones, aunque no alcanzan para generar un repunte generalizado.

El desafío para los próximos meses será recuperar capacidad de compra y mejorar las condiciones para que los comercios puedan vender sin depender permanentemente de descuentos y financiación. Mientras los hogares mantengan presupuestos restringidos y prioricen los gastos esenciales, las fechas comerciales seguirán encontrando un límite: la voluntad de comprar puede estar presente, pero la posibilidad concreta de hacerlo depende de los ingresos disponibles.