El gobierno de Javier Milei y su ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, tienen más de 5 millones de kilos de alimentos sin distribuir. Los productos, almacenados desde la gestión anterior, corren el riesgo de vencer y dejar a miles de argentinos en la pobreza sin asistencia.
El gobierno de Javier Milei y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se encuentran bajo escrutinio luego de que se revelara que más de 5 millones de kilos de alimentos permanecen sin distribuir en los galpones del ex Ministerio de Desarrollo Social. Esta información salió a la luz a través de un pedido de acceso a la información pública realizado por El Destape. Desde la asunción de Milei, no se ha realizado ninguna compra de alimentos, lo que indica que estos productos son remanentes de la gestión anterior, almacenados desde hace más de seis meses, con riesgo de estar vencidos o próximos a su fecha de vencimiento.
Los alimentos acumulados incluyen 3.146.707 kilos de yerba mate, 1.173.815 kilos de leche en polvo, 479.261 botellas de aceite, 137.796 kilos de puré de tomate, 81.148 kilos de garbanzos, 20.416 kilos de harinas de trigo y maíz, entre otros productos esenciales. La mayoría de estos alimentos están almacenados en los depósitos de Villa Martelli y Tucumán, y el gobierno aún no ha reanudado su distribución.
La falta de entrega de estos alimentos en un país donde más de la mitad de la población vive bajo la línea de pobreza ha generado críticas y denuncias de crueldad estatal. Organizaciones sociales y religiosas que administran comedores y merenderos han reportado la falta de suministros, agravando la situación de vulnerabilidad de millones de argentinos.
Pettovello, destacada por Milei por su supuesto combate a la corrupción en la distribución de alimentos y medicamentos, ha sido criticada por su inacción. La gestión de Pettovello ha priorizado la firma de convenios con entidades como Cáritas Argentina, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la Argentina (ACIERA) y la Fundación Cooperadora Nutrición Infantil (CONIN), dejando fuera a otras organizaciones religiosas y sociales.
A pesar de estos convenios, no se han concretado compras significativas de alimentos. Por ejemplo, se anunció una licitación a través de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para la adquisición de 1.600.000 botellas de aceite y paquetes de lentejas, pero hasta la fecha no se ha realizado ninguna compra.
El gobierno de Milei ha justificado la retención de alimentos con denuncias de «comedores fantasmas» y corrupción, sin proporcionar pruebas concluyentes. Mientras tanto, la falta de distribución de estos alimentos esenciales continúa afectando a los sectores más vulnerables del país, en medio de una crisis social y económica que sigue profundizándose.