
En el Día Mundial del Chagas, se reveló que Argentina es uno de los pocos países en la región que no ha logrado controlar la transmisión vectorial de esta enfermedad endémica. Expertos destacan la falta de recursos y decisiones políticas como causas de este retraso.
El Día Mundial del Chagas ha puesto de relieve una situación preocupante en Argentina: el país sigue siendo incapaz de controlar la transmisión vectorial de esta enfermedad endémica. A pesar de los esfuerzos de otros países de la región, Argentina, junto con Bolivia, se encuentra rezagada en este aspecto, lo que ha llevado a calificar esta situación como una vergüenza nacional.
El documental «Chagas, orquesta invisible», dirigido por Lucas Martelli, arroja luz sobre esta problemática, destacando la incapacidad del país para cumplir con los requisitos de control vectorial establecidos por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Aunque se han logrado avances en algunas provincias, la falta de recursos y decisiones políticas han obstaculizado los esfuerzos a nivel nacional.
El pediatra e infectólogo Héctor Freilij, quien participa en el documental, advierte que el Chagas nunca se erradicará por completo debido a la persistencia de la vinchuca, el vector transmisor de la enfermedad. Sin embargo, destaca la importancia de evitar que este insecto se establezca en entornos domésticos para prevenir la propagación de la enfermedad.
El problema se agrava en las zonas urbanas, donde la mayoría de los nuevos casos se producen por transmisión vertical, de madre a hijo. El Dr. Jaime Altcheh del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez enfatiza la necesidad de diagnosticar y tratar adecuadamente a las mujeres en edad fértil para prevenir la transmisión congénita.
A pesar de estos desafíos, la falta de datos confiables dificulta la evaluación precisa de la situación. Según Ricardo Hernández, exdirector del Programa Nacional de Chagas, la Argentina carece de informes oficiales sobre la enfermedad, lo que dificulta la toma de decisiones efectivas a nivel gubernamental.
La lucha contra el Chagas en Argentina enfrenta numerosos obstáculos, desde la falta de recursos hasta la indiferencia política. A menos que se tomen medidas decisivas, la situación continuará siendo una vergüenza nacional y una amenaza para la salud pública.