El ambiente también se aprende con las manos: pequeños guardianes para cuidar el barrio
Niños, niñas y adolescentes participaron en Neuquén de una nueva jornada de Guardianes Ambientales: recorrieron una huerta comunitaria, aprendieron a separar residuos, construyeron una compostera y prepararon cartelería para el barrio. Una experiencia que propone algo bastante elemental y, a veces, olvidado: la conciencia ambiental se construye mejor cuando deja de ser una consigna y se convierte en práctica cotidiana. Hay cosas que pueden explicarse en un pizarrón. Y hay otras que necesitan tierra debajo de las uñas. La diferencia no es menor cuando se habla…