Con un sistema de reciclaje pionero, Corea del Sur convierte casi todos sus residuos alimentarios en recursos valiosos, destacándose en la gestión sostenible de desechos.
En un impresionante logro ambiental, Corea del Sur ha reciclado el 98% de sus residuos alimentarios, transformando lo que antes era una fuente de contaminación en energía verde y abono. El Centro de Bioenergía de Daejeon, una de las cerca de 300 instalaciones en el país, procesa diariamente más de 400 toneladas de residuos, generando suficiente energía para abastecer a unos 20,000 hogares.
Hace 20 años, Corea del Sur enfrentaba una crisis de residuos alimentarios, con un asombroso 98% de estos desechos terminando en vertederos. Hoy, el país ha logrado un cambio radical, convirtiendo la casi totalidad de sus 15,000 toneladas diarias de residuos en abono, pienso para ganado o biogás, una fuente de energía renovable. Este éxito se debe a estrictas políticas que prohíben los residuos alimentarios en vertederos y exigen la separación de desechos por parte de los ciudadanos, quienes también deben pagar por el servicio mediante tasas y multas.
El país se destaca a nivel global por su sistema nacional de gestión de residuos alimentarios. Mientras que en Estados Unidos solo el 5% de los residuos de alimentos se compostan y el 15% se convierten en energía, en Corea del Sur la mayoría de estos desechos tienen una segunda vida. A nivel mundial, el desperdicio de alimentos es un problema crítico, ya que representa entre el 6% y el 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según la ONU.
Este enfoque ejemplar de Corea del Sur, que también incluye la promoción de prácticas sostenibles y la creación de infraestructura de reciclaje avanzada, subraya la importancia de la innovación en la gestión de residuos y el potencial para abordar problemas ambientales globales. Con una producción de residuos de alimentos por persona significativamente menor que en otros países, Corea del Sur demuestra que es posible reducir el impacto ambiental de los desechos mediante políticas efectivas y participación comunitaria.