Los cuestionamientos del candidato de LLA al número de víctimas del Terrorismo de Estado ya fueron desmentidos en 1978, en un informe del Archivo de Seguridad de Estados Unidos, realizado con datos obtenidos por sus espías en el marco del Plan Cóndor. Los numerosos casos ignorados en el documento. El rol de la prensa argentina.
Un informe revelador, dado a conocer por Estados Unidos en el 30º aniversario del golpe cívico-militar en Argentina, arroja luz sobre el oscuro período de la dictadura. El informe documenta que en 1978, hubo aproximadamente 22,000 desaparecidos en Argentina, una cifra impactante que proviene del Archivo de Seguridad Nacional de la Georgetown University. Este número corresponde solo a los primeros 800 días de la dictadura, que se extendió durante 2,795 días desde el 24 de marzo de 1976 hasta el 10 de diciembre de 1983.
Este informe también resalta el papel desempeñado por el exsecretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, durante la presidencia de Gerald Ford. Kissinger supuestamente alentó a los militares argentinos a actuar con rapidez, solo dos días después del golpe de Estado de 1976. Esta acción tuvo lugar en medio de las crecientes violaciones de derechos humanos en Argentina.
El informe señala que, además de la cifra de 22,000 desaparecidos, existen otros números que difieren, como los 8,753 desaparecidos mencionados por el candidato presidencial Javier Milei durante un debate. Sin embargo, la proporcionalidad y la proyección sugieren que la cifra final podría acercarse a los 30,000 desaparecidos, si se considera toda la duración de la dictadura.
La intervención de Estados Unidos en la Argentina durante este período es destacable. El presidente estadounidense Jimmy Carter desplegó al diplomático David Newsom para presionar al dictador Jorge Rafael Videla a revelar el destino de los desaparecidos, liberar a los detenidos sin juicio y permitir la inspección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La CIDH visitó Argentina en 1979 y elaboró un informe crítico sobre la situación de los derechos humanos en el país. La presión internacional, liderada por Estados Unidos, desempeñó un papel importante en la visibilización de las violaciones de derechos humanos cometidas por la dictadura.
Este tema sigue siendo extremadamente sensible en Argentina y es esencial para lograr una reconciliación nacional. La verdad histórica y el reconocimiento de las víctimas son pasos cruciales en este proceso. La cifra de 22,000 desaparecidos en 1978, aunque impactante, solo refleja una parte de la tragedia que ocurrió durante esos años oscuros.
En última instancia, el deseo es que Argentina pueda avanzar hacia una unidad en cuestiones fundamentales que promueva una convivencia pacífica y respetuosa, independientemente de las diferencias políticas.