Descubierto en Villa El Chocón el plesiosaurio Marambionectes molinai, un depredador marino de la prehistoria

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El Museo Ernesto Bachmann de Villa El Chocón fue el escenario de la presentación de los restos fósiles de una nueva especie de plesiosaurio hallada en la Antártida. Bautizado en honor a la Base Marambio y a Omar José Molina, este descubrimiento paleontológico arroja luz sobre la vida marina hace más de 67 millones de años.

En una ceremonia emocionante en el Museo Ernesto Bachmann de Villa El Chocón, un equipo de paleontólogos argentinos reveló al público los restos de una nueva especie de plesiosaurio descubierta en las aguas antárticas. Nombrado como Marambionectes molinai en honor a la Base Marambio y al distinguido paleontólogo argentino Omar José Molina, este antiguo depredador marino fascinó a los expertos y al público por igual.

El Marambionectes molinai, que vivió hace más de 67 millones de años en una época dominada por los dinosaurios, exhibe sorprendentes adaptaciones anatómicas para la vida en los océanos prehistóricos. Su descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre la evolución y el comportamiento de estas criaturas extintas, agregando un capítulo intrigante a la historia de la vida en la Tierra.

La presentación de los fósiles en el Museo Ernesto Bachmann fue un momento de celebración científica y cultural, con autoridades locales y provinciales destacando la importancia de la investigación paleontológica para comprender nuestro pasado y preservar nuestro patrimonio natural. El descubrimiento del Marambionectes molinai cerca de la Base Marambio en 2018 subraya la riqueza paleontológica de la Antártida y la colaboración entre instituciones argentinas para estudiar y proteger estos tesoros fósiles.

Gracias a los esfuerzos dedicados de expertos como Juan Canale, los restos del Marambionectes molinai fueron preparados meticulosamente, revelando detalles asombrosos sobre su anatomía y comportamiento. La presencia de gastrolitos en su estómago sugiere una dieta peculiar, desafiando las concepciones previas sobre la alimentación de estos depredadores marinos. Este descubrimiento ofrece una ventana única al pasado, permitiendo a los científicos y al público en general maravillarse con la diversidad y la complejidad de la vida en los océanos prehistóricos.