Detectan por primera vez una atmósfera en un planeta rocoso similar a la Tierra

En este momento estás viendo Detectan por primera vez una atmósfera en un planeta rocoso similar a la Tierra
  • Categoría de la entrada:Ciencia / Divulgación
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

Un equipo internacional de astrónomos logró un hito histórico al detectar por primera vez una atmósfera en un planeta rocoso ubicado dentro de la zona habitable de otra estrella. El descubrimiento, realizado sobre el exoplaneta LHS 1140 b, representa uno de los avances más importantes en la búsqueda de mundos con condiciones potencialmente favorables para la vida fuera del Sistema Solar.

El hallazgo fue posible gracias a observaciones realizadas con instrumentos de alta precisión, que permitieron identificar señales de helio escapando de la atmósfera del planeta.

LHS 1140 b se encuentra a unos 40 años luz de la Tierra y fue descubierto en 2017. Se trata de un planeta rocoso de mayor tamaño que el nuestro, ubicado en la denominada zona habitable, la región alrededor de una estrella donde las temperaturas podrían permitir la existencia de agua líquida en la superficie.

Hasta ahora, los científicos habían detectado atmósferas principalmente en gigantes gaseosos o en exoplanetas extremadamente calientes. En cambio, obtener evidencia de una atmósfera en un planeta rocoso con características similares a la Tierra constituye un avance sin precedentes para la astronomía.

Los investigadores observaron una firma espectral compatible con helio en las capas superiores de la atmósfera. Además, detectaron que la intensidad de esa señal varió entre distintas observaciones, lo que sugiere que la atmósfera experimenta procesos dinámicos y que parte de sus gases escapan al espacio de forma periódica.

Los especialistas aclaran que este descubrimiento no significa que se haya encontrado vida ni que el planeta sea habitable. Sin embargo, confirma que algunos mundos rocosos pueden conservar una atmósfera durante largos períodos, un requisito considerado fundamental para mantener condiciones compatibles con la vida tal como se conoce en la Tierra.

El hallazgo abre una nueva etapa en el estudio de exoplanetas. Con futuras observaciones del telescopio espacial James Webb y de otros instrumentos de próxima generación, los científicos esperan analizar con mayor detalle la composición de estas atmósferas y buscar moléculas que puedan ofrecer pistas sobre la existencia de procesos biológicos o ambientes potencialmente habitables.