Detuvieron al fiscal general de Bolivia que investigaba a Fernando Cerimedo

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Roger Mariaca fue detenido tras ser acusado por el Gobierno boliviano de presuntos vínculos con una estructura de narcotráfico. El fiscal tenía a su cargo las investigaciones contra el consultor argentino Fernando Cerimedo, y su arresto ocurrió pocos días después de que Estados Unidos le retirara la visa.

La investigación que tiene como protagonista a Fernando Cerimedo sumó un giro inesperado en Bolivia. Roger Mariaca, fiscal general del Estado y responsable de la investigación que involucra al consultor argentino, fue detenido durante un operativo policial. El arresto se produjo apenas unos días después de que Estados Unidos anunciara la cancelación de su visa por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Mariaca fue aprehendido junto con Alberto Zeballos, fiscal departamental de Santa Cruz, quien también había sido alcanzado por las restricciones anunciadas por Washington. Según la información disponible, el operativo se produjo en el aeropuerto Viru Viru, mientras ambos regresaban de Sucre.

Desde la Fiscalía General denunciaron la detención de Mariaca como un “secuestro” y cuestionaron que los agentes que participaron del procedimiento no hubieran explicado inicialmente el motivo del arresto. El organismo sostuvo además que no se habría presentado una orden de aprehensión en el momento de la intervención.

La situación se volvió todavía más delicada poco después, cuando fuerzas policiales ingresaron a dependencias de la Fiscalía General. Según la información publicada por La Política Online, los agentes retiraron documentación del organismo mientras desde la institución realizaban una transmisión para dejar registro de lo que estaba ocurriendo.

El Gobierno del presidente Rodrigo Paz sostuvo una interpretación completamente diferente. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que las autoridades bolivianas ya investigaban a Mariaca antes de las acusaciones formuladas por Estados Unidos y lo señaló como supuesto responsable de una estructura criminal instalada dentro del Ministerio Público.

Las acusaciones todavía deberán atravesar el proceso judicial correspondiente. Mariaca fue señalado por presuntos vínculos con organizaciones dedicadas al narcotráfico y por supuestamente haber recibido sobornos para facilitar actividades criminales. El fiscal, por su parte, había rechazado las acusaciones y había denunciado que las sanciones estadounidenses constituían una forma de presión política e injerencia sobre su trabajo.

En medio de esta disputa aparece el nombre de Cerimedo. El consultor argentino se encuentra detenido en Bolivia y enfrenta investigaciones relacionadas con el ataque contra su expareja, Nadia Beller, además de otras causas vinculadas con presunto enriquecimiento ilícito y legitimación de ganancias. Mariaca había informado en septiembre que la investigación contra Cerimedo había incorporado nuevos delitos, entre ellos presunta usurpación de funciones y legitimación de ganancias ilícitas.

Cerimedo había trabajado como asesor político de Javier Milei y posteriormente colaboró con el Gobierno boliviano de Rodrigo Paz. Su detención se produjo en agosto, después del ataque armado sufrido por Beller, y desde entonces permanece bajo prisión preventiva mientras avanzan las investigaciones.

La situación de Mariaca agrega ahora una nueva dimensión al caso. El fiscal que encabezaba parte de las investigaciones contra Cerimedo quedó detenido mientras las autoridades bolivianas avanzan también sobre otros funcionarios del Ministerio Público. Para el Gobierno de Paz, se trata de una operación destinada a desarticular una estructura criminal dentro de la Justicia. Para la propia Fiscalía, en cambio, el procedimiento genera preocupación por la institucionalidad y las garantías del proceso.

El episodio también tiene una dimensión internacional. La decisión de Washington de retirar visas a funcionarios bolivianos se produjo como parte de una ofensiva más amplia contra personas de distintos países latinoamericanos a las que Estados Unidos acusa de corrupción o vínculos con redes criminales. Mariaca fue uno de los nombres más relevantes de esa lista por su posición al frente del Ministerio Público boliviano.

Por ahora, las acusaciones contra Mariaca y las explicaciones del Gobierno boliviano forman parte de una investigación en desarrollo y no equivalen a una condena. La Justicia deberá determinar qué ocurrió, qué fundamentos tuvo la detención y si existen pruebas que respalden los delitos atribuidos al fiscal.

Lo que queda es un escenario especialmente sensible: el funcionario que investigaba a Cerimedo terminó detenido, la Fiscalía fue intervenida y Estados Unidos ya había colocado a Mariaca bajo sanciones. Una causa que comenzó alrededor de un consultor argentino vuelve a expandirse y ahora alcanza directamente al corazón del sistema judicial boliviano.