El ajuste de Milei en agosto: recortes del 30% en salud, educación y programas sociales críticos

En este momento estás viendo El ajuste de Milei en agosto: recortes del 30% en salud, educación y programas sociales críticos
  • Categoría de la entrada:Actualidad / Argentina
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

El gobierno de Javier Milei redujo el gasto público en un 30% durante agosto, afectando sectores clave como ANSES, salud, discapacidad y programas de asistencia social. La obra pública y el sistema científico también sufrieron duros ajustes.

En agosto, el gobierno de Javier Milei implementó un recorte drástico del gasto público, alcanzando un 30% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este ajuste no hizo distinciones en cuanto a la sensibilidad de los sectores afectados, impactando fuertemente en áreas como salud, educación y programas sociales esenciales. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el gasto en servicios de deuda pública representó un 14% del total, mientras que la inversión en salud, educación y promoción social cayó a mínimos históricos.

Las cifras son alarmantes en partidas sociales clave. La Agencia Nacional de Discapacidad sufrió una baja del 14%, el Instituto Nacional del Cáncer un 9%, y la ANSES registró una reducción del 21%. El programa Potenciar Trabajo, vital para los sectores más vulnerables, fue recortado en un 79%, mientras que los comedores comunitarios y merenderos vieron una caída superior al 85%. Programas de salud críticos como el de «Acceso a Medicamentos» o la lucha contra el VIH, tuberculosis y lepra, enfrentan recortes de entre el 40% y el 75%.

En materia educativa, la situación es igualmente grave. Programas fundamentales como el Fondo Nacional de Incentivo Docente y Conectar Igualdad, diseñados para garantizar la igualdad de oportunidades, fueron prácticamente desmantelados, con reducciones del 97% y 87% respectivamente. El recorte afectó también al CONICET, que sufrió una baja del 13% en su presupuesto, comprometiendo el desarrollo científico y tecnológico del país.

El ajuste no dejó exenta la obra pública, con caídas cercanas al 100% en programas de infraestructura en municipios y rutas nacionales. A pesar de la crítica situación en áreas sensibles, la Secretaría de Inteligencia del Estado aumentó su presupuesto, con una ejecución de 102 mil millones de pesos acumulados en el año.

Este escenario de recortes masivos refleja una política de ajuste profundo que, según los críticos, afecta a los sectores más vulnerables de la sociedad, sin priorizar las urgencias de salud, educación y asistencia social, mientras que áreas como la inteligencia estatal ven un aumento considerable en sus recursos.