El bloque de diputados de La Libertad Avanza enfrenta una crisis interna con gritos, denuncias y la posible expulsión de la diputada Lourdes Arrieta tras una tensa reunión en el Congreso.
La interna en el bloque de La Libertad Avanza explotó en un escándalo que sacudió las paredes del Congreso. Durante la última reunión del bloque, la diputada Lourdes Arrieta fue objeto de duras críticas por parte de sus compañeros, quienes la increparon por haber denunciado la visita de legisladores del espacio a represores en el penal de Ezeiza. La situación escaló rápidamente hasta convertirse en una confrontación directa, con gritos y acusaciones que llevaron a Arrieta a retirarse del recinto visiblemente afectada.
El conflicto se originó cuando Nicolás Mayoraz, Beltrán Bénedit y el jefe de bloque, Gabriel Bornoroni, confrontaron a Arrieta por su denuncia, en la que aseguró haber sido engañada para participar en la visita a represores como Alfredo Astiz. La legisladora, al sentirse atacada y sin la posibilidad de defenderse, comenzó a discutir a los gritos, lo que provocó la intervención del personal de seguridad.
En medio del caos, Arrieta decidió abandonar la reunión y dirigirse al destacamento policial de la Cámara de Diputados para presentar una denuncia contra Mayoraz por agresión y violencia de género. Este episodio dejó en evidencia la profunda división que atraviesa el bloque, con algunos legisladores considerando la posibilidad de expulsar a Arrieta y a la diputada Rocío Bonacci, quien también se distanció del grupo tras la polémica visita.
La tensión no solo se limitó a las acusaciones en torno a la visita a Ezeiza. Arrieta también fue cuestionada por su vínculo con el abogado Yamil Castro Bianchi, relacionado con la denuncia contra Gerardo Milman por el atentado contra Cristina Kirchner. Algunos integrantes del bloque sospechan que Arrieta podría estar actuando en connivencia con sectores de Unión por la Patria, lo que ha alimentado aún más el malestar dentro del espacio libertario.
A pesar de los llamados a expulsar a Arrieta y Bonacci, no hay consenso sobre los pasos a seguir. Mientras algunos consideran necesaria la medida para mantener la unidad del bloque, otros temen que esto debilite aún más la fuerza política. La votación sobre la expulsión, propuesta por la diputada Lorena Villaverde, quedó postergada para la semana próxima, en un intento de ganar tiempo y calmar los ánimos.
Por el momento, Arrieta y Bonacci permanecen firmes en su postura, asegurando que continúan respondiendo a Javier Milei, y marcan así su diferencia con el sector liderado por Karina Milei y Martín Menem. La situación dentro de La Libertad Avanza es incierta, con un bloque fracturado y enfrentado en un momento clave para el futuro del espacio político libertario.