Europa enfrenta una ola de calor extrema que ya dejó más de 1.300 muertes

En este momento estás viendo Europa enfrenta una ola de calor extrema que ya dejó más de 1.300 muertes
  • Categoría de la entrada:Ambiente / Ciudadanías
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

La intensa ola de calor que afecta a gran parte de Europa ya provocó más de 1.300 muertes asociadas a las altas temperaturas, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS). El fenómeno, que golpea al continente desde el 21 de junio, mantiene en alerta a decenas de países por sus efectos sobre la salud, la infraestructura y el riesgo de incendios forestales.

Europa atraviesa uno de los episodios de calor más intensos de los últimos años.

Las temperaturas extremas, que en varias regiones superaron los 40 °C, llevaron a las autoridades a declarar alertas sanitarias, restringir actividades al aire libre y reforzar los sistemas de salud ante el aumento de consultas por golpes de calor y deshidratación.

De acuerdo con la OMS, desde el 21 de junio se registraron más de 1.300 muertes adicionales relacionadas con las altas temperaturas. Las personas mayores de 65 años constituyen el grupo más afectado, aunque las autoridades advierten que niños, personas con enfermedades crónicas y trabajadores expuestos al sol también enfrentan un riesgo elevado.

Francia es uno de los países más golpeados. Las autoridades sanitarias informaron alrededor de 1.000 fallecimientos adicionales durante los días más críticos de la ola de calor, además de un fuerte incremento en las internaciones y en las consultas de emergencia.

El impacto también se hizo sentir en otros países europeos. Alemania, Polonia, República Checa, Italia y varias naciones de los Balcanes registraron temperaturas récord para el mes de junio, mientras que el calor afectó el transporte ferroviario, el suministro eléctrico, la navegación fluvial y la actividad agrícola.

Los especialistas sostienen que estos episodios extremos son cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático. Investigaciones recientes concluyen que el calentamiento global provocado por la actividad humana incrementó significativamente la probabilidad de que se produzcan olas de calor de esta magnitud en Europa.

Ante este escenario, la OMS insistió en la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención, ampliar los planes de adaptación y proteger especialmente a los grupos más vulnerables frente a eventos climáticos extremos.

Porque el calor extremo ya no es un fenómeno excepcional.

Se ha convertido en uno de los principales riesgos sanitarios asociados al cambio climático, obligando a gobiernos y ciudades a replantear sus estrategias para proteger a una población cada vez más expuesta a temperaturas récord.